La noche

Sé que no esperas una promesa de amor

mientras se impone la noche,

el amor es solamente este acto,

dices,

el de este preciso instante

en el que mirarte es desarmarte

y en el que no pretendes más que susurros

rondando en tus mejillas

deseando el arribo de mis labios en tus labios

o esperando que argumente el hecho de mi piel

junto a tu piel.

Sé que esperas solamente una sentencia

basada en tus ojos y la infinidad de la noche,

que quizá te sientas insuficiente para el mañana,

que quizá no haga falta nada

sobre la sombra de tus magníficos sueños,

que quizá el amor no sea este instante

sino la noche que ahora nos precede

y a la cual la mente busca dar alcance

sin tregua,

apaciguándose derrotada

en la puerta de tu boca.

Tiempo al tiempo

Sigo esperando a alguien
dentro de un calendario
que solo conoce de semanas
y si le hablo de septiembre
me mira con extrañeza.

Ya no existen los días
ni ganas, ni ansias, ni paciencia,
ni rastro de lo que fue
tu labial sobre mi almohada.

Se quedaron en pausa
todas las veces que de amor
pusimos en vilo al aire
como recuerdos atorrantes
saboreados con delicadeza.

Ojalá fuéramos cíclicos
y embonemos mil veces más
desafiando al reloj
y a sus manecillas.

¿Cuándo piensas volver otra vez?
Recuerda que no hay prisa
pero la vida es lineal
el cariño, una herida abierta
y el tiempo, la curita.

Que sea un jueves
ni tan cerca, ni tan viernes
como para revivir el ayer
y confundir al mañana.

Que sea una tarde distraída
divagando en la cocina
con los ojos desarmados,
las palabras entreabiertas
y una película incompleta.

O mejor un cuando puedas
donde y como sea.

Tu ausencia – Vals

Déjame allí en la puerta tu olvido

deja la voz saliendo lentamente

que termine tu amor finalmente

por honor al cariño compartido. (bis)

*

Si tu ausencia se quedase aquí conmigo

y tu amor se marchase a algún mendigo

quedaría yo como tu buen amigo

que en la puerta te ofrece su abrigo.

*

Quedaría yo como tu buen amigo

que en la puerta te ofrece su abrigo.

*

No hay razón para volver hacia el pasado

ni motivo para manchar esta caricia

solamente el afecto de lo amado

bajo el recuerdo de tu boca tibia. (bis)

*

Si tu ausencia se quedase aquí conmigo

y tu amor se marchase a algún mendigo

quedaría yo como tu buen amigo

que en la puerta te ofrece su abrigo.

*

Quedaría yo como tu buen amigo

que en la puerta te ofrece su abrigo.

Memento mori

Recuerda que vas a morir,
tus pulmones son bolsas vacías con fecha de caducidad,
tus huesos dejarán astillas corroídas por el tiempo
y tu carne cultivará miseria para el mundo.

Acéptalo con valentía,
como el perro que ha perdido el temor al hombre,
ladrando su rebeldía
a cada transeúnte.

Recuerda que perecerás,
tus pasos faltantes ya están contados en cada camino,
tu voz se apagará en el eco previo al silencio
y cambiarás el olor de sangre viva por madera y terciopelo.

El umbral no va a cruzarse solo
y los días se te están yendo en tantos trámites
que no llegarás al otro lado.
La monotonía nunca ha sido un buen epitafio.

Recuerda que no lo podrás evitar,
se te acaban las noches aburridas y los sueños húmedos,
hay tantos cafés que no tomarás
y el mañana no es nada más, que incierto.

Simplemente recuérdalo,
morirás,
pero más importante aún,
no te olvides de hacerlo.

Bolero

En tus manos he dejado el reloj de mi amor,

en tus manos la huella del ayer,

yo sé que no te queda más por dar,

yo sé que ya no hay más,

lo sé.

*

En esa misma calle del ayer,

regresas a mi piel y a mi sed,

yo sé que ya no hay luces más por ver,

yo sé que ya no hay más, amor, lo sé.

*

Y solo por eso,

me dejas la ceniza del olvido,

qué más me queda ahora, ya perdido,

la noche,

la ausencia,

sin cariño. (bis)

*

Y en esa misma calle del ayer,

regresas a mi boca y a mi ser,

yo sé que ya no hay nada más por ver,

yo sé que ya no hay más, amor, lo sé.

*

Y solo por eso,

me dejas en el hondo del pasado,

qué más me queda ahora ya olvidado,

mis labios,

tu pecho,

sin cariño. (bis)

VIVIR O MORIR

¿Qué es lo que sucede con el país?

¿Es tan difícil usar una mascarilla?

¿Es tan difícil cuidarnos y alejarnos un poco?

¿Por qué nos cuesta escuchar y obedecer las normas?

¿O es que creemos que somos inmortales?

¿O es que el peruano al ser vivo

También logrará engatusar al virus?

Pues si eso es lo que piensan

Han fallado demasiado

Ya los muertos son demasiados

Y aún no vemos el final

Los hospitales están rebalsando

Los médicos ya no saben qué hacer

Y el oxígeno ya no alcanza

Entonces qué mierda vamos a hacer

Cuidarnos un poco más o simplemente morir

Morir tristes y solos

Sin nadie a nuestro lado

Sin poderte despedir de nadie

Entonces, ¿Te vas a cuidar o te vamos a velar?

El último recuerdo

Me detengo previo al desenlace,

por temor y por las causas tenues,

me conformo con tu partida emulando la tarde,

sin opción a escucharte de nuevo.

Cuando pienses en mí

no será con la sonrisa de antes,

ni con la voz de tus boleros ni valses,

será todo triste, mi amor,

como antes de conocernos.

Dejo tirados los frutos de tal cariño,

las hojas secas de tu poema favorito,

los símbolos que guiaron tus ojos,

mis labios después del amor.

Será el final de tu voz cansada por las mañanas,

no quedará ni sombra

ni aroma ni rastro

de lo que fue tu piel

cubriendo mi alma

y serás solamente ausencia

o un sueño

del que no tengo detalle.

CUÍDATE UN POCO MÁS

Hola, ya sé que te lo han dicho muchas veces

Muuuuuuuuchas veces

Te lo llevan diciendo ya varios meses

Sé que estás cansado ya de todo esto

Que usar una mascarilla

O no poderte acercar a las personas

Ya es aburrido para ti

Sé que quieres volver a como era antes

Donde nos abrazábamos sin importar nada

Donde disfrutábamos la noche

Las fiestas

Las reuniones

Pero, ¿Cómo serán esas fiestas si tus amigos ya no están?

¿Cómo serán esas reuniones, en familia, cuando nos falte alguien?

Sé que es aburrido cuidarnos, créeme, lo sé

Pero, por ellos, debemos hacerlo

Hazlo por tus amigos

Por tus hermanos

Por tus papás

Por tus abuelos

Por todos ellos que te quieren

Hazlo, también, por los que se fueron

Por los que dieron su vida en esta lucha

Hazlo por nuestro Perú

Si ya, una vez, nos unimos para salir de una crisis

Podremos hacerlo de nuevo

Solo necesitamos esforzarnos un poco más

Solo un poco más y todo será como antes

Demostremos, en este poco tiempo que falta

Que el Perú es una nación de valientes

Que los peruanos nos amamos como hermanos

Y que juntos, saldremos de esta

Por eso, por favor, porque te quiero, te pido

Usa bien la mascarilla

Cubriendo bien la nariz

Mantén tu distancia con los demás

Usa alcohol y trata de tener el menor contacto

Respeta los protocolos

Pero, por favor, por lo que más quieras

CUÍDATE UN POCO MÁS

Alessandra

Un cuerpo, una carne
lleno de sudor, extasiado de placer
tengo asegurado el sexo de esta noche
y es que deberías saber
que este cuerpo tuyo me pertenece.

A veces te anhelo,
te busco entre mañanas
y te veo a lo lejos,
muy lejos de mí.

Cállate, dame un beso y recibe un rosa
déjate dominar por mí.
Frente a cualquier hombre
el mensaje es claro
tú solo eres mía.

Él no te merece,
ni a tus ojos color canela,
ni tu sombra desvelada.

No merece tu perfume,
ni tus ganas.

No merece la manera en la que miras,
mucho menos tus recuerdos
sobre el mar.

No pongas en duda mis decisiones
no cuestiones mis acciones
yo solo quiero que demuestres
quién soy yo en estas sábanas.

Ven, amor mío, aquí.
Que tú sabes cuánto se amaba
a cada noche
y la luna nos reclama
la piel.

Ahora,
vuelve a maquillarte y pinta una sonrisa
muéstrate feliz en cualquier evento
que vean que yo te hago feliz
que sepan que tú eres solo de mí.

En tu amanecer
seguirás con él.
En el mío
seguiré esperando

por ti.

– Alfred y Rodrigo Ampuero Oróz

Imitación de la muerte

-(Febrero de 2018)-

Suenan las gotas tenebrosas

y se mezclan con un raro chillido,

una lejana voz quebrada

y vibrante,

terrible eco en la penumbra.

Se junta con la sombra en que respiro,

circula por mis dedos y mis cejas,

se adhiere desde la ventana, sabe dar pasos,

sabe posarse en la parte baja,

susurra oscuras cosas,

no se separa de mi pecho.

Al salir me deja las puertas abiertas,

las piernas frías,

el terrible preludio de los muertos.

PROMESAS

Vendí mi alma por un amor

Por un amor único

Por un amor perfecto

Por un amor que no fue eterno

Tal vez fue culpa mía

O culpa tuya

Todo terminó de un momento a otro

Como se termina la lluvia

No sé qué fue lo que sucedió

De un momento a otro, pasó

Estábamos tan felices

Y en siguiente momento, tristes

Nos separamos en buenos términos

Sin guardarnos ningún rencor

Por los buenos recuerdos que guardábamos

Y por las grandes historias que creamos

Quedamos como amigos

Porque no podíamos alejarnos

Mas mientras tú me veías como amigo

Yo te seguía viendo como el amor de mi vida

Así que busqué en las sombras

En los ritos arcanos

Largamente olvidados

Un hechizo para dejar de amarte

Mas el único hechizo que encontré

Fue el de una invocación

De un demonio del mundo interior

Uno de los antiguos caídos del señor

Este demonio me ofreció un trato

Único y concreto

Uno en el que daba mi alma

Para que él te ayudara

La entregué de buena voluntad

Porque solo te quería ver feliz

Aunque perdía mi libertad

Sabía que esto era lo mejor para ti, de verdad

Ahora ando solo y sin alma

En este mundo como un condenado

Viéndote feliz al lado de otro

Logrando todo lo que alguna vez planeamos

Pero no me arrepiento de nada

Porque esto era lo que anhelaba

Ver feliz a mi amada

Ya que esa fue la promesa

Que algún día, bajo la luz de la luna

Te la hice a ti, mi princesa amada.

Tiempo

Ha pasado tanto tiempo

Y aún no he podido olvidarte

A pesar de que todas las noches

Llorando le rezo a los dioses

Ellos no han respondido mi pedido

Parece que es el castigo que me han dado

Por haberme alejado de tu amor

Ese amor que ha marcado mi vida

Como si de un hierro ardiente se tratara

Ese amor que me ha dejado su aroma

De un dulce perfume, un perfume envenenado

Ese amor que como un fogonazo de luz

En mis ojos se han plasmado

Ha pasado tanto tiempo

Y aún sigues en mi mente

Como ese primer día cuando te vi en la plaza

Sentada con tu amiga, esperándome

Te veías tan hermosa y radiante

Y cuando a mí te acercaste

Me deslumbraste con tu sonrisa

Esa sonrisa por la que vendí mi alma

Tal vez por eso los dioses no me escuchan

Tal vez por eso me castigan

Pero qué podía hacer

Eras la ninfa que esperé toda mi vida

Y por la que daría toda mi vida.

Me diste música

Durante muchos años me he privado de escuchar música. No como un ritual estricto a cumplir, simplemente no me apetecía. Me excusaba a mí mismo para no poner música y me di cuenta que ya llevaba varias años con ese comportamiento. Estaba considerando cambiar esta actitud, y entre trabajos y responsabilidades, siguieron pasando otro par de años más. Ya me daba igual, no había necesidad de escuchar música y tenía que fingir que escuché las recomendaciones musicales que me daban.

Resultó que, por esos extraños sucesos de la vida, me encontraba escuchando las recomendaciones musicales que me diste a las 2 a.m. Al comienzo me sentí muy extraño, como quien está rodeado de extraños en un salón de reuniones. Me sentí extraño, pero lleno de curiosidad de saber qué es lo que tanto te atraía de esta música. Todo era tan nuevo, tan raro y todo era un nuevo mundo. Lo disfruté.

Llegó el momento de guiarme solo por este camino que ya conocía pero no había recorrido por años. Empecé con alguna canción aleatoria que me agradaba pero no me traía ningún recuerdo en particular. Luego, una me hizo sentir lleno de energía. Proseguí y no sé en qué momento caí en las canciones de mi adolescencia. Estaba lleno de nostalgia, lleno de recuerdo, sensaciones y sentimientos. Nostalgia otra vez. Pensé que, en algún momento, alguna de estas melodías me harían llorar. No sucedió. Me sentía feliz. Miré el pasado con una sonrisa y recordé que así se sentía la felicidad.

Este regreso a este camino empezó gracias a ti, a las conversaciones y las recomendaciones. Hoy puedo voluntariamente reproducir una canción mientras realizo cualquier labor como trabajar, limpiar o descansar. Gracias. Puede sonar muy tonto, pero puedo ser un poco más feliz gracias a ti. ¿Me dejarías hacer algo para que tú también seas feliz?

Error de cálculo

Decidí caminar detrás de ti y seguir el sendero imaginario dibujado por la suave silueta de tu sombra que a esas horas de la tarde ya no reflejaba tu estatura real. A pesar de tener un horario bastante ajustado, fue el instinto de la atracción lo que me llevó a hacerlo. Estaba fascinado por el movimiento de tu cabello y la manera en la que tu holgada chompa confabulaba con tu figura para crear una ilusión muy atractiva a la vista.

Sea lo que fuese, no planeaba cambiar esa ruta por un buen rato. Tu forma de andar era tan elegante que parecías flotar al ritmo del viento, frágil y maleable por la más mínima influencia sobre tu ser. Cualquier persona que me estuviera observando, posiblemente, habría deducido que mis intenciones no eran buenas. Para mi suerte, tu falta de interés sobre tu entorno y los audífonos blancos que llevabas puestos ayudaron a que no te des cuenta de mi existencia sobre todo cuando ya había pasado una considerable cantidad de tiempo y yo seguía tras tus pasos.

Para mí, eras todo un misterio. Tu nombre, tu edad, tus gustos, tu aroma, todo. Pude ver el perfil de tu rostro un par de veces cuando el instinto te hacía girar la cabeza para alejar los cabellos rebeldes que invadían tu visión de cuando en cuando pero volvías a mirar adelante porque no podías perder de vista el camino que traías encima. Ya habíamos completado un trayecto promedio entre Santa Úrsula y Magisterio convertido en un paseo entretenido y obligatorio para mi duda.

Se me ocurrió poner en medio algún tema de conversación o una excusa, por más banal que fuera, para iniciar una charla. Nunca antes había hecho algo así pero vaya si valía la pena intentarlo. Noté que la longitud del espacio que nos separaba se había reducido, era algo lógico considerando que durante mi fantasía aceleré mi caminar. La idea de conocerte revoloteaba en mi cabeza como un pavo real dentro de una jaula pequeña. Repentinamente, el temor que fluía con la timidez empezó a acechar. Era dañino, tóxico y me planteó dudas. Intenté rechazarlo pero volvía a insistir con más fuerza. Jodía y no dejaba pensar con claridad.

Antes de decidirlo ya tenía todo planeado. Igualaría tu ritmo y soltaría palabras al azar en voz baja, luego, te quitarías la música de los oídos para preguntarme que fue lo que había dicho y entonces dejaríamos que todo fluya. Seguiría tu corriente contestando tus preguntas con más preguntas, jugaría con tus reacciones y mediría tu comodidad conforme lo nuestro avanzaba. De salir todo bien, aparcaríamos en un café cercano o con un cigarrillo en alguna plazoleta donde los ciclos nacen y terminan. Creo que estaba listo.

Aceleré y ya casi te había alcanzado mientras preparaba mi boca para tartamudear cuando pasó lo que tenía que pasar. El recuerdo de lo ocurrido aún me golpea el estómago y deja un vacío incómodo en mis entrañas. Un sujeto alto con el cabello corto y ropa de skater te abordó en cuestión de segundos. Al instante, tú le diste un abrazo y te quedaste prendada al increíble exceso de colonia jamaiquina que arrastraba desde hace varias cuadras. Fue lo que dijiste a continuación lo que terminó de matar a mis emociones sobrevaloradas. “Hola mi amor”. Sin rodeos ni bromas, simplemente el hecho, tan doloroso, que me dejo en claro tú indisponibilidad.

Mi inútil habilidad de ilusionarme en exceso me había traicionado despiadadamente y sin medir sus consecuencias. Los rebasé con prisa y me escondí en la primera grieta que pude encontrar. Evité sentirme mal hasta ponerme en orden y entender que fue más culpa tuya que mía. Después de sacudir los pensamientos inocentes, llegué a la conclusión que todo esto había sido un simple error de cálculo, un número fuera de lugar que no supe fraccionar y malogró toda la página. Después de todo, nunca fui bueno en matemáticas.

CÓDIGO

Toda mi vida he seguido un código

Honra a tus antepasados

Mantén siempre tu palabra

Defiende a los débiles

Nunca demuestre debilidad

Un código estricto

Un código ético

Un código de guerrero

Este código me ha llevado

A ver el mundo desde el paraíso

A recluirme en las sombras del infierno

Pero siempre le he sido leal

Consistente

Y respetuoso

Espero que este código me permita una cosa

Llegar al Valhalla con mi familia

Al gran salón dorado de Odín

Para poder ver a mi hermano de nuevo

Para abrazarlo

Para beber con él

Para parrandear con él

Ya que él fue el hombre más virtuoso

Que este planeta ha visto

Así que seguiré con mi código

Aunque sea difícil de mantenerlo

Para poderlo ver una vez más

Aproximación

Se reúnen los diminutos silbidos que orquestan bajo tu frente,

esos fantasmitas con los que de noche construyes rincones sombríos,

parlotean, susurran, van de un lado a otro cambiando de forma,

a veces rostros, siluetas, pedazos de tela que se confunden con mejillas.

Dan vueltas alrededor tuyo y se reflejan en mil cristales continuos,

en el medio tu imagen,

de rojo o de negro, mirándote a ti mismo,

sabes quién eres

porque ya te has visto,

de rojo

o de negro,

no puedes estar soñando.

Nayade

Creía que mi mundo era sombrío

Que era un mundo solo mío

Donde nadie se quisiera dar cobijo

Menos por un error del destino

Mas un día una pequeña ninfa

Salió de un río como una valkiria

Entró con una brillante sonrisa

Diciendo te busque toda mi vida

Fue tanta mi sorpresa

Que pensé que era la parca

Viniendo inmaculada por mi alma

Ya que solo ella llegaría así a mi casa

Pero algo mágico comenzó

Mi corazón que hacía mucho se oscureció

Comenzó un ronroneo que todo el lugar escuchó

Y en mi pecho un baile inició

Todo por esa pequeña ninfa

En un momento en el que todo daba por perdido

Que mi alma casi había vendido

Llegó su dueña a reclamar su propiedad

Y para quedarse toda la eternidad

En nota menor

Volver la mirada y no ver más que un obscuro pasillo,

no recordar la edad en que cogí mi guitarra,

o la vez en que salvé sus cuerdas.

*

Llena de despedidas en su madero,

borradas con cada rasgueo, marcadas por algún huayno.

La tristeza sostenida.

*

Volver a las antiguas tonadas,

rebuscar espacios quebrados,

querer no romper más los fragmentos,

situarse en el medio de la sala

o de la nada que es lo mismo,

saberse transcurrido,

lejano del tierno amor,

falto de licores.

*

Olvido sostenido.

Nos queda la fuga.

La última

nota menor.

Cerdos

Cerdos, todos son unos cerdos, asquerosos y repugnantes. Entes lujuriosos que caminan y se empujan por estrechos pasillos mientras desvisten con la mente y manosean con la mirada. Sus billeteras arden por el deseo de un cuerpo perfecto. Van por ahí, totalmente ardidos, buscando a la muchacha con el rostro más dulce y la carne más fresca. Sin duda ni remordimiento, se abalanzan a cada puerta entreabierta donde se filtre esa tenue luz roja que indique disponibilidad.

Al otro lado de esas puertas, donde ya no llega la inocencia, se encuentran ellas. Tan impuras. Tan frías. Tan anónimas. Se venden exponiendo el cuerpo, seduciendo a los incautos y atrapando a cada par de ojos pervertidos con el simple encanto de la piel. A veces sonríen, a veces mastican un chicle y a veces calan un cigarrillo. Intentan provocar apelando al instinto más primitivo de los cerdos que las observan.

Ellos, embelesados, van cayendo uno por uno. Se dejan dominar por cualquier pretexto. Son de metal y su imán es la figura, la belleza, el aroma. Gustosos y depravados, aceptan la invitación en la manera más infame posible. Mientras más rica, mejor.

No lo verás. No lo escucharás. No sabrás lo que ocurre ahí aunque lo sepas a la perfección. El trato se cierra y se ejecuta al instante. Los cerdos gozan, se divierten, calman sus ganas carnales y desfogan sus roñosas fantasías en las pobres muchachas mientras que ellas… bueno, a los cerdos no les interesan, al fin y al cabo solo son putas. Su respetable oficio consiste en eso: un penoso acuerdo de mutua complicidad y ninguna cláusula de privacidad.

Cuando termina el juego, es momento de irse. Los cerdos salen satisfechos y complacidos, sintiéndose ganadores, alardeando su inmunda autoestima frente a sus igualmente inmundos colegas. Sonríen con hipocresía, jactándose de una proeza irreal, siempre con la frente en alto y mugre en la consciencia.

Ahora toca descansar el miembro porque una sola vez no basta. Piden una cerveza y se sientan a esperar el cambio de turno. Ya saben de memoria quien remplaza a quien y quien será su siguiente puerta. Obviamente, estarán encantados de volverlas a ver.

Pero ellas, no.

Una dosis de tristeza

Déjame sentir el vacío del alma
para recostarme en mi propia calma,
proporcióname tu comprensión
que no pediré de tu atención.

Un día más,
aléjate y no me juzgues
hoy no quiero sabores
hoy no he visto colores.

Te prometí ir a pasear para recuperarme
pero solo quiero drogarme
de soledad, tristeza y cigarros
escucha mi silencio desgarrador.

No necesito tu ayuda para salir de esto
aléjate, que te voy a causar daño
lárgate, y entiende que esto es destrucción
el día de hoy, simplemente soy frustación.

Mil noches sin ti

El miedo no ha dejado de mirarme, 

aún sin tus caricias lejanas, 

en mis porvenires agitados y grises. 

La lluvia no cesa bajo mi almohada,

las nubes negras rodean mi alma, 

los charcos se hacen lagunas, 

todos los vacíos de no tenerte. 

Los campos verdes no dan la calma sin tu presencia.

Siento frío de no poder tocarte. 

Los risueños bajo la nieve de mi alma,

la soledad en blanca lana de tristeza. 

Tertulias de olvido de mis ayeres prometidos. 

Recompensas de ternuras prometidas, 

Mi memoria cede a tu presencia, 

en resignaciones de distancias, 

en la que soy condenado a bailar en la oscuridad,

la oscuridad de mil noches sin ti.

FEBRERO

Comienzan las tardes nubladas
Comienzan los bailes bajo la lluvia
Comienzan los besos de los amantes
Bajo un paraguas cómplice de su amor

Comienzan las épocas locas del carnaval
Esas donde el pueblo sale a bailar
Donde se juntan como hermanos para disfrutar
Esa donde veré a mi amada danzar

La veré sus mejores pasos soltar
De las calles apoderarse
Con su danza mágica
Que hace que tus ojos no puedan separarse
Esa que la lluvia logra encantar

Al fin podre ver ese baile prohibido
Que solo las más valientes realizan
Veré por fin su mayor momento de felicidad
Al fin la veré bailar

Fantástico

(…) Le preguntaron «¿Qué es lo mejor que te pudo pasar en la vida?», una pregunta seria y un tanto difícil de responder, pero el muchacho sin titubear ni pensar detalladamente, respondió: «Lo mejor que me pudo pasar en la vida fue haber nacido y poder ayudar a las personas», sin embargo, aún no había concluido de contestar la pregunta y agregó: «No tendría sentido mi vida sin poder ser alguien servicial».

De pronto, el dueño del bar se quedó por un momento estupefacto, pues no podía creer semejante respuesta, se mostraba un tanto incómodo y con una actitud desconcertante al cual lanzó otra pregunta, «¿No has pensado en buscar un buen empleo para vivir?». Aquel joven era apenas un estudiante, que se ganaba la vida atendiendo en una cabina de internet para sustentar sus estudios de abogacía, el joven nuevamente contestó: «No vine al mundo a trabajar para vivir, tampoco vivo para trabajar y acumular bienes u obtener reconocimiento alguno, mi propósito en este mundo es simplemente ayudar a los más necesitados». Pues este joven creía en la justicia y en la ayuda que él podía brindar a los demás con lo más mínimo que pudiera ofrecer.

El dueño del bar se sentía un tanto avergonzado con la respuesta de aquel joven, pues él trabajaba solamente para vivir, no aspiraba más que juntar dinero y tratar de llenarse de bienes con el cual impresionar a la gente, cuidar y vivir bajo las apariencias y el qué dirán de los demás. Una vez más el dueño del bar le preguntó, «¿No has pensado en tu futuro?¿No quisieras tener una casa lujosa o una camioneta del año?». El joven le contestó: «Mi objetivo no es coleccionar bienes o impresionar a la gente, vivir bien no implica tener una zapatilla con el cual salir a diario con un par diferente, para mí basta tener un suelo donde dormir, la comida necesaria para cada día y vestimenta que me pueda abrigar y cubrir».

El dueño se quedó sin palabras, no hizo ninguna pregunta más y se marchó diciendo: «Veo que aún eres muy joven y no sabes nada sobre la vida». Queriendo presumir y tener razón sobre el sentido de la vida. Sin embargo aquel joven, conociendo la intención de ese señor, preguntó: «¿Sabe qué es lo más fantástico de todo ello? El poder contar con el respaldo de aquellos quienes te aman, ya sea tu familia, tu enamorada, algún familiar cercano y por último, los amigos. Siempre que haya alguien con quien puedas contar, es una motivación para seguir adelante» (…)

Casi joven

Me caracteriza la insuficiencia,

la falta de voluntad para serme feliz,

muchas veces ausente de mí mismo.

Cuando pienso en el futuro

no veo más allá de una sombra

que desaparece después de la tarde.

He querido y no sé

hasta qué punto he sabido y me han sabido amar,

tengo todavía temas pendientes,

libros, temores y aceptaciones.

Me canso al caminar

y seguidamente me pesan los ojos,

hay colores que no deseo ver.

Confieso que me estoy en búsqueda,

y a veces canto y me creo ser feliz.

Soy consciente de la muerte

y creo en ella.

Tengo gusto por las despedidas y lloro,

y no sé encontrarme por la noche.

Veo mis manos tan distintas a ayer,

no necesito espejos.

He descartado los artilugios,

quitándome de calificativos,

hay latidos que no se deben expresar.

Me conmuevo

al ver personas riendo

en primavera,

las flores y no flores.

Sé que igual estoy parado al filo,

adelante a medio paso,

y atrás la sombra de siempre.

Abandonado

Desperté agonizando por el frío y mi madre aún no había regresado. Desde ese ángulo, la caja vacía era un inmenso campo en el que alguna vez me soñé persiguiendo a esas aves grises que me visitaban cada mañana. Al levantar mi cabeza, volví a la realidad.

El cielo seguía tan oscuro como cuando apenas anochece. Algunos carros pasaban a una velocidad exagerada y acompañados de un ruido infernal al que tuve que acostumbrarme a la fuerza. El olor nauseabundo de la basura ya empezaba a sentirse en toda la avenida Ejército y las luces titilaban con hambre. O probablemente era yo, ya no estoy tan seguro.

Ya son varios días desde que la amable señora del sombrero blanco me trajo aquí por última vez. Ella siempre dejaba algo de comida para mí y mis hermanos, nos cargaba con suavidad y luego se sentaba durante horas a nuestro lado mientras conversaba con las cabezas que se asomaban para vernos. Eran muy pocas las veces en las que ellas se quedaban ahí y era más raro aun cuando decidían llevarse a uno de nosotros. Fue así como todos se fueron yendo, uno por uno, cada cierto tiempo. Y un día me quedé solo. Nunca nadie vino por mí.

Mi madre dijo que tenía que ir un poco más lejos para encontrar algo decente que comer. Hasta ahora no la he vuelto a ver. Supongo que sigue buscando. Mi colita está pendiente a su llegada.

Las horas quietas son demasiado largas para un cachorro como yo. No necesito una cama cómoda y mucho menos algo lujoso. Debes saber que me siento completo con el sonido de tu voz prestándome atención y alguna caricia ocasional hasta el cansancio. Sé que nunca podré compensarte con algo de valor, así que solo puedo ofrecerte mi lealtad completa y cariño incondicional. Te lo juro por la patita.

Bueno, tal parece que nadie vendrá. Mi garganta está muy seca por la falta de agua y ya no tengo muchas ganas de jugar. Me hubiera gustado conocer un poco más del mundo, caminar por esas calles que siempre tuvieron un olor peculiar y jugar con los otros perros que ladran en el otro lado de la acera. Ya no soporto el peso de mis pestañas, así que dormiré otra siesta mordisqueando la idea de que alguien me llevará a su hogar.

No lo sé.

No me gusta pensar que la vida de un callejero no vale lo suficiente como para no ser rescatada.

Despedida

Guardo el pequeño libro que nos define,

los errores no ortográficos,

la última tonada de tu voz;

las hojas que ya no tienen caso.

*

Irremediablemente, debemos partir.

*

Lo peor debe ser mirar sin ti esta misma ventana.

Lo mejor sea quizá que visiblemente ya no llueva.

*

Todo paisaje termina con un último trazo,

el color al final del sol,

la quietud previa a la noche.

Así debe ser la despedida, dices,

y en el pecho se te desprende algo

y tu voz busca refugio

para no quebrarse.

*

Adiós.

Esa triste palabra.

Dormir en el pasto frío a medianoche

En mi corazón se marca un tic
y luego de un suspiro recibo un tac,
llora de amor mi muñeca
para sentir el hielo en mi espalda.

Aparece un tic a las 9
y sentí el tac a las 10
la nostalgia de una canción triste aparece
y reposa en el sueño que atrapa.

El último tic del día a las 11
y ya me dormí a las 12
caí en el pasto mojado de enero
y dejé devastación para abril.

No hay otro reloj
no hay más tiempo para mí
congelé mi ser
y el recuerdo que puedan tener.

Saturnalia

Diciembre llegó discretamente
Llegó el momento de la fiesta
Llegó la alegría
Llegó la Saturnalia.

Salgan a la calle bailen y beban
Disfruten la vida y alaben a los dioses
Da regalos a tus vecinos
Bebe vino con tus amigos.

Llegó el sol y ha llegado la fiesta
Saturno nos bendice este año
Después del encierro, llegó la luz
Él nos trae el alimento y la salud.

Llegó Saturnalia y llegó el momento
De dejar atrás nuestro dolor y cansancio
Llegó el momento de olvidar este año
Salgamos y bailemos que los dioses nos bendicen.

Llegó Saturnalia y Júpiter todopoderoso lo ve
Cambia de lugar con tus padres
Sé la cabeza de la casa estos días
Y que ellos vivan otra vez como niños
Vivamos la fiesta con la bendición de los dioses.

Veinte veinte

Veinte veinte era nuestro, y por buscarte la corona, sin reino me quedé.
Ahora me siento cómo un vagabundo, una taberna abriré.
Mucho alcohol derramaré, en mi interior tus recuerdos ahogaré.
Y aunque reencarné, de ti me alejaré.
Te olvidaré, hoy lo prometo, y mañana lo cumpliré.
Mañana, otro nuevo amanecer, un nuevo florecer, y sin ti, un renacer.
Hoy mataré todos los sentimientos que inspiraste.
Este año me demostró la persona que me ocultaste.
Terminaste de decepcionarme, odio amarte.

AUSENTE

Ya te fuiste y estoy solo otra vez,
extraño tu perfume y el sabor de tu piel.
No te quise soltar, pero insististe en irte,
no te voy a obligar, debes de quedarte por voluntad.
Según el reloj, pasaron dos horas, según mi percepción, tan solo alcance a decir «hola».
No es suficiente, nunca lo es, ahora hace frío en mi corazón, te llevaste tu calor, estás ausente.
Dime que hacer con este enorme vacío, hace frío, mi corazón ennegrecido, me duele que te hayas ido.

MIDSOMMAR

Ha llegado esa temporada del año

El solsticio de verano está en nuestra puertas

El sol regresa a nosotros

Nos trae su energía pura

La energía de la vida

Regresa el gran Frey

Regresa el Sr. de Vanaheim

Regresa el dueño de Summarbrander

Es momento de festejar

De sentirnos vivos

Mas en esta época tumultuosa

Donde no sabemos qué futuro afrontar

Solo nos queda pedir a los dioses

Y confiar en ser dignos del Valhalla

Afrontar la vida con valor

Honrar a nuestros ancestros

Cuidar la naturaleza

Frey, bendice mi vida

Freyja, cuida mi corazón

Thor, bríndame la fuerza

Odín, dame sabiduría

Dioses, velen mi camino

Y déjenme ser digno

De mi pasado glorioso

Para así poder crear un futuro magnífico.

Realidad o sueño

Son los últimos días del año 2020 y hoy me encuentro escribiendo un pequeño texto, sentado en uno de los escritorios de mi habitación, la luz un tanto opaca, no me interrumpe la mirada, una taza de café al costado izquierdo y unos cuantos documentos que reclaman mi atención, un poco de lluvia para ambientar y recordar el frio de la calle, los pasos de mi madre por el pasillo y un poco de música actual para recordar lo acontecido.

Algunas fotografías en el escritorio, un par de bolígrafos y mi celular esperando la llamada de mi amada, la oscuridad que me rodea y una casaca en el espaldar de mi silleta si es que tengo que acudir a alguien.

La pasión por la escritura no se me termina, aún extraño esos pequeños recitales en los diversos cafés de la ciudad, alguno que otro bar y nuestras reuniones periódicas con el Búho, un grupo de amigos literatos que se encargan de ponerle sentido a la vida.

A pesar de no encontrarme recitando a causa de esta pandemia, la imaginación se me viene a la cabeza y alguno que otro recuerdo de años pasados, mi pasión por la escritura no se me termina, pero un pequeño cosquilleo en la palma de las manos me señala que termine este párrafo.

Pues en el siguiente, haré recuerdo de aquellos cafés en el que solíamos degustar con un buen espectáculo de literatura o quizás ver a los amigos compartiendo su arte con los bohemios, muchos de ellos lectores de diversos géneros, desde filosofía hasta fantasía, pues todo texto cae bien para el cerebro.

En medio de la noche, un poco de imaginación, la lluvia no para de caer, algunos recuerdos negativos quieren influenciar en mis sentimientos, pero el pensamiento es dominante y pide un poco de imaginación.

Es así que el futuro es incierto, pero el soñar no puede estar de más, aquel anhelo por volver a recitar, compartir el arte con los demás y escuchar nuevamente el sonido del aplauso. Un tono de melodía para los oídos y la audiencia disfrutando lo leído.

El café está por cerrar, los amigos que se abrigan y se ponen sus chalinas, gorritos de colores y casacas de polar; veo por ahí al dueño del local feliz y sonriente, las personas sin mascarillas caminando libremente, pues la pesadilla de un virus mortal fue solo una ilusión.

Regresando a la realidad, es hora de cerrar este texto, es tarde, casi media noche, los ojos parpadean de cansancio, el trajín del día exige al cuerpo un descanso después de haber estado todo el rato en vertical, la cabeza extraña la almohada en el cabezal, y el cuerpo deseando sentir la suavidad del pijama.

En esta noche no escribiré más palabras, solo sé que fue un año controvertido, de mucho aprendizaje, de reflexión, donde los sueños así como los recuerdos y aquellas realidades, están sujetos al simple hecho de la voluntad.

El pago

En el cajón todas las cuentas, las tristes páginas de borradas tardes,

cuando no queda nada del amor,

cuando del amor no queda nada.

Mi pago será la foto recortada. El invierno. La lluvia de mi pueblo.

Las veces que estés triste. Todas las veces.

*

Por mi parte, y como ya seguramente se sabe,

correspóndeme la noche. La fría mesa de la esquina.

Las veces que esté triste. También.

ASÍ VA A SER

Así va a ser destino, después de lo mucho que he querido,

de lo mucho que he soñado, ahora vienes con otra desilusión. 

Así va a ser destino, después de muchas esperanzas que he guardado,

hoy son solo sentimientos vacíos.

Así va a ser destino, que después de poner todas mis ganas en cumplir,

todas mis metas, hoy solo tengo decepciones.

Dime que te hecho yo, para que te comportes así conmigo,

dándole a muchos, lo que no se merecen y a mí dándome solo tristezas.

Hoy te digo así no es, porque yo hice todo para que mi presente sea distinto,

sea mejor, sea más feliz.

Pero con tus injusticias, me voy en contra de ti y te lo explico así de simple,

así no se vale.

Último cariño

Después del cariño solo el último estío,

y el amor dejado no da razón de olvidos,

no parece justo el proceder sombrío.

*

En la puerta queda la piel del último cariño,

en que entrara yo para tu vil designio

y quedaras tú marcada por tal sino,

tras la puerta del amor, sin fe, ni cruz ni corpiño.

*

Volver al sitio del eterno corazón contigo,

reclamar los labios aunque polvo perdure el beso,

no tiene caso el fuego si en la luna te persigo

para borrar con tiempo la razón de tu embeleso.

*

En tus ojos cada instante de amor perdido,

con los años y el dolor en el pecho hendido

y el final del último cariño prendido.

HERKUMBL

Otra vez estoy en el campo de batalla

Otra vez lucho en desventaja

Otra vez busco mi entrada al Valhalla

Pero esta vez es diferente

No busco una lucha sin sentido

No busco honor individual

Ni busco el reconocimiento

Ahora estoy en las calles

Mano a mano con mis hermanos

Luchando en desventaja de armas

Estamos en pie de lucha por nuestra patria

Salimos otra vez a la calle

Salimos a gritar

Salimos a reclamar

Salimos a derrocar al dictador

Hemos tenido bajas

Los grandes Inti y Jack

Se nos adelantaron con los dioses

Y justo por ellos seguiremos adelante

No bajaremos los brazos

No silenciaremos las gargantas

Nuestro enemigo es la corrupción

Y hasta ver su fin no nos rendiremos

Hasta ver su cuerpo helado

Hasta que deje nuestra nación

Solo en ese instante descansaremos

Y como hermanos abrazados

A nuestra casa regresaremos

A contarle a nuestras familias

Que conseguimos la victoria

Y que el Perú será grande otra vez.

Madre Patria

Nuestra patria, el Perú, actualmente se encuentra atravesando una crisis general, me refiero a aquellos aspectos político-social y económico en la cual se encuentra. En mi opinión, dichos aspectos son sumamente importantes y urgentes de tratar, estos aspectos desde ya entrarán en el tema de agenda del próximo gobierno de turno.

Y pues, en que peor momento podía suceder todo aquello, es decir, las diversas crisis como la sanitaria respecto a la pandemia del COVID-19 o como la económica con la falta de empleo y ni mencionar la crisis política-social, que hace tambalear y derramar la última gota del vaso en términos coloquiales.

Nuestra querida Madre Patria debe estar de luto, la nación aún tiene muchas dolencias y desaciertos por corregir y superar, sin embargo mientras que no haya una cultura de paz, de prevención, de integración, de proyección y política en el país, será muy difícil de salir adelante.

En ese sentido, les espera un arduo trabajo a los pre-candidatos, aunque este trabajo es de todos los peruanos, depende de la clase política tomar las mejores decisiones y aquellos cuando asuman el poder. Desde mi punto de vista, la implementación de políticas públicas serán clave para el desarrollo, políticas públicas que contribuyan a no solo mejorar los servicios o busquen incrementar el PBI nacional, sino que como anteriormente señalamos, son necesarias políticas que prevean, integren, proyecten y anticipen los posibles problemas políticos, sociales, culturales y económicos.

La Madre Patria ya ha sufrido demasiado, nos acercamos al Bicentenario y aún somos una república que no tiene claro sus horizontes, la falta de concertación entre los sectores es un problema que se acarrea cada día y el único consuelo que tenemos son nuestras maravillas y recursos naturales.

Hasta cuando podremos soportar esto, no es justo que un país como el nuestro siga contemplado esta situación, esperemos que los próximos comicios electorales podamos elegir a un buen representante y cada uno de nosotros sigamos aportando para el bien de nuestra Madre Patria.

A, E, I, O, U

Odio mi corazón.
Maldito sin sabor.
Me duele tener la razón.
Odio ser un perdedor.

Uno, uno más del montón.
Ni sé hacía donde voy.
No creo en mí, por qué piensas que sí.
Un cielo gris, otro atardecer que a tu lado no estaré.

Estos versos solo me calman.
Las ganas de gritar mi dolor.
Las noches de insomnio, que recuerdo con frustración.
Este fragmento de mi depresión.

Amanezco asustado, lloroso y sudoroso.
Poco a poco recobro la memoria.
Pequeños destellos de dolor se pasean a mi alrededor.
Asco siento al saber quien soy.

Imaginó un futuro mejor.
Se ve tan lejos y tan cerca está el dolor.
Siento el peso de ser yo.
Inhalo, otro día empezó, pues ya salió el sol.

ENTE EXISTENTE

Ente existente, sin suerte.
Un sobreviviente, que anhela la muerte.
Otro ser, igual de corriente.
Reanímenlo, que se pierde.
Deprimente, lo tienes de frente.

Ente existente, sin ganas de ser él, siempre.
Co-dependiente, no quiere amarse, jodidamente.
Quebrado, en pedazos, y no entiende.
Solitario, un imbécil, sin pretendientes.
Tan solo otro ente, existente, lastimosamente.

Tan solo un respiro

La vida en un respiro, en una taza de café, en una mirada, en el despertar de cada mañana, en aquel beso delicado de las madres, en aquel abrazo de los hijos a sus padres, en el caminar de cada día, en el obrar con alegría.

¿Cuál es el sentido de la vida? Pregunta capciosa, un tanto tediosa y complicada para responder, sin embargo la respuesta es simple, se encuentra en cada uno de nosotros, en aquellas pequeñas cosas que hacemos día a día.

Pero no se trata de hacer por hacer, vivir por vivir, el sentido de la vida se trata en realizar lo que hacemos con ánimo y predisposición, con buena voluntad y sobre todo con la alegría de poder ayudar a los demás.

En ese sentido, la vida es un regalo, es un arte en la cual le damos color cada día, algunos con tonalidades grises otras muy coloridas, al final, de lo que se trata es de disfrutar la vida y gozar de ella, de cada momento que tenemos como una oportunidad para transformarnos, para crecer, para ser mejores cada vez.

Si disfrutas lo que haces, te aseguro vivirás feliz, ese es el sentido de la vida, ya sea disfrutando cuando bebemos una taza de café o al despertar cada mañana, abrir los ojos y agradecer por una nueva oportunidad, ya sea en aquel caminar hacia el trabajo, o apreciando en el camino a los pajaritos, disfrutando del clima, o simplemente en tan solo un respiro.

GRITAR TU NOMBRE

Gritar tu nombre en mis sueños, es mi consuelo.

Gritar tu nombre desde el fondo de mi corazón
en este exilio que vivo lejos de ti.

Gritar tu nombre una y mil veces, sin saber si algún día volverás a mí.


Gritar tu nombre es lo único que hago  para sentir que aún estoy vivo y que debo luchar por que mis gritos lleguen hasta ti.


Grito tu nombre entre la lluvia que cae, para que esta me acaricie como si tú lo hicieras y así me consueles de esta tristeza que vive mi corazón por tu ausencia.


Grito tu nombre deseando que el día que estemos frente a frente tú me digas que escuchaste mis susurros de amor llamándote como tú me llamabas a mí con el corazón.

Despierta

Despierta

Que ya la mañana llegó con todo su color

Que sol ya ingreso por tu ventana

Para calentarte, princesa

Despierta

Que ya se acabó la noche eterna

Y se fue a descansar

Envidiando tu belleza sempiterna

Ya las aves están cantando

Esperando que los dos luceros

Que posees por ojos

Iluminen su día con su luz cándida

Despierta

E ilumina este oscuro mundo

Con tu radiante sonrisa

Despierta y danos el calor de tu amor

Para este día alejar por completo

A las tinieblas del lejano norte

Despierta princesa

El salto

En el fondo más lejano de la noche

se apaciguan tus ojos,

se distancian como deseos perpetuos.

A veces prefiero no evocarlos pero

no tengo salida,

me es irremediable esa turbulencia con que

destrozas la luz

sin importar el número ni la letra.

No tengo más respuesta que el silencio.

Debo sincerarme,

yace en tu mirada la forma inicial del misterio,

la intriga de los amores súbitos,

la rendición definitiva.

En esa pequeña puerta me detengo

para incendiar las manos repetidamente,

me aferro a tus pupilas

y no pretendo ninguna tregua,

allí descanso y me consumo.

Me reafirmo

en la existencia de tus ojos

solamente para volver a soñar,

no tengo escena,

ni óleo,

ni papel

para lo incontenible.

Salto a la noche y salto a tus ojos,

ya no hay retorno, digo.

ya no.

Embriágame

Embriágame con tus besos amor,

y te aseguro que no te arrepentirás,

embriágame con tus abrazos cariño,

y te prometo que estaré perdido de amor.


Embriágame mi hermosa princesa,

y te aseguro que te querré con el alma,

embriágame con toda tu esencia,

y te prometo que estaré contigo mi amor.


Embriágame de caricias, pero embriágame…


Embriágame con tu amor,

y te aseguro que mi corazón será tuyo,

embriágame con tus pensamientos,

y te prometo que pensaré solo en ti.


Embriágame con todo tu ser,

y mi vida será toda tuya,

embriágame con mucha locura,

y te aseguro que te daré todo mi amor.


Embriágame de ti, pero embriágame…

URÐ

Viví por años en las tinieblas

Creando corazas de hierro a mi alrededor

Alejando a todos de mi presencia

Porque me dejé llevar por el temor

El odio se convirtió en mi compañía

Y la única llama que alimentaba mi ser

Fue el rencor absoluto

Era un berseker hundido en la desesperación

Pero encontré una linterna

Un haz de luz en esta infausta vida

Una hermosa elfa de los bosques

Enviada por los Vanir de Vanaheim

Esos dioses de la curación

Los que la enviaron para salvarme de este destino

Con el que las Normas me castigaron

Ahora llevo el Vegvísir en mi hombro

Para que me guíe, siempre a ella

Porque se ha convertido en mi ancla

Mi razón de ser

Y si caigo en batalla, la esperaré en Valhalla

Para estar juntos por la eternidad

PENSAMIENTO 5 (QUERÍA VERTE)

Quería verte, por eso pensé en ti

quería admirarte, por eso vi a las estrellas

pues la otra noche me acordé de ti y de tu belleza.

De tu mirada intensa, de tus ojos bonitos y de esa sonrisa

amplia de alegría, amplia de locura.

De esa forma de hablar, de esos gestitos hipnotizantes,

de esa delicadeza tan tuya, más que ninguna otra, más que nadie.

Mañana quedré verte de nuevo y pensaré en ti

quedré admirarte por eso volveré a mirar las estrellas

pues de seguro de nuevo me acordaré de ti y de tu belleza.

INSOPORTABLE

Esta por acabarse, ya prendí la luz, ya cené, otro día más que desperdicié.
Ya discutí, ya nadie quiere hablarme, todos deciden ignorarme.
No los culpo, soy insoportable.
Deja de responderme, no debería de escucharte, sé quién eres y por eso no te permitiré habitarme.
Tampoco te maltrates, tan solo pasa que nadie se dio el tiempo para amarte.
No los culpo, soy insoportable.
Debo dejar de hablarte, pero no dejo de escucharte, porque llegué a este punto de inventarte.
Nadie te habla, y tienes mucho que decir, la respuesta es esa, aunque no la quieres admitir.
No los culpo, soy insoportable.
Ya la locura se apoderó de ti, sabemos que es así, además aún quedan muchos dentro de ti.
Incluso ellos me odian, tampoco te hagas el bueno, ambos sabemos que odiamos mentir.
No los culpo, soy insoportable.

Calle Plateros, 5:42 a.m.

La noche anterior salí por un Inkaria. Nada más.

Que mentira tan grande para un hígado tan gastado.

Desperté de mi leve inconsciencia y me encontré caminando en aquella demacrada calle que ya ha visto suficiente. Recuerdo que se me hizo muy difícil contener la avalancha de maldiciones que querían salir de mi boca. El extenuante frío me encogía los pulmones y la borrachera estaba a punto de abandonarme a mi suerte. Era una amante que cobraba por horas. Para empeorarlo todo, ya no había alcohol.

Los postes de luz estaban a punto de cumplir su horario de trabajo. Poco a poco, Plateros se fue convirtiendo en un antro sin música para clientes sin efectivo. Los jóvenes intoxicados deambulaban de vereda en vereda, haciéndose antojar por la interminable fila de taxis que adornaba todo el largo de la vía. Vi, entre ellos, un patrullero que se encontraba en un bucle de interminables rondas nocturnas.

El humo del tabaco ya no entraba igual, se volvía rasposo y dejaba de ser amable con mi garganta, como si se negara a ser inhalado. Hace rato que los vasos habían perdido su forma y noté que mi vista se tornaba nublosa. La luz del día comenzó a ser molestia. No estaba seguro si acababa de salir de un hueco o si el amanecer había ocurrido demasiado rápido.

Cuando mi visión pudo acomodarse al agotante brillo, vi un par de figuras humanas que caminaban con torpeza. Dos chicos con las casacas a medio poner me decían que la noche se les había escapado de las manos. Pasaron al lado de una señorita que iba en sentido contrario y sus ojos quedaron clavados en la singular belleza de la minifalda que ella modelaba. Los instintos son veloces cuando se trata de lujuria. Me atrapó a mí también.

Unos cuantos pasos más allá, la chica en minifalda se encontró con un amante insípido. Ella se acercó para un beso en la boca pero él le volteó la cara. La escena se convirtió, al instante, en la típica pelea de pareja. Los celos saltaron sin tener piedad de nadie. Ella le reclamaba asuntos privados, luego, le exigía privacidad. Él, inseguro, se dio media vuelta y caminó sin volver a voltear. Tal parece que el amor siempre estará destinado a morir en fines de semana.

De repente, mi amigo se acercó con una pésima noticia: “Ya no están vendiendo nada”.
“¿Ni siquiera Sin comentarios?”.
“Nada”.
“Bueno, al diablo”. Fuimos a mi casa, tenía media botella de pisco escondida en algún lado.

Me despedí de la calle Plateros hasta una nueva ocasión.

En el sinuoso terreno del “no vuelvo a tomar” ya no quedan espacios disponibles, así que será una promesa. Además, hay algo sobre ese lugar que siempre me ayuda a curar cabeza.

Cifrado

Mientras los huesos se acobardan del frío y de la vida

he querido señalarte,

ver cómo de lejos pasas por estas líneas sin poder notarme

pero consciente de cada uno de mis dedos

en cada una de las frías teclas

que tampoco saben de mí,

tan poco realmente.

Entiendo que no son posibles los designios

pero hay fantasmas que se encaprichan al azar, lo juro.

Lo juro por la flama tenue que aparenta tu labio,

porque tu voz ajena compite con la mía ausente,

porque a la larga, pasado el café,

la sed no nos distancia.

Aunque tarde tengamos lugar tras la capitulación de la piel:

No te lo repito porque no hace falta:

Ineludibles cáscaras que se marchitan:

Elementos livianos que integran la nada.

Inadvertencia

Los detalles se constituyen en lo más complejo de tu ser, puedo jurarte,

pero yo no juro lo sabes,

lo sabes bien y eso que no he querido hablar de amor.

Lo más difícil deben ser las dos figuras negras que ocupan el lugar de tus ojos,

o el color que usurpa la tonalidad de los bellos misterios, sí,

te hablo del cielo o del estío, o si prefieres del durazno,

sin duda te toparás con retazos míos

que harán las veces de palabras que no necesitas,

y eso es lo de menos

porque lo importante es que no alcanzamos a reparar en nada,

ni en el eco estrepitoso con el que invocas los labios

ni en el silencio en el que se arden los cuerpos.

CUAL LLEGUE PRIMERO

Vuelve a repetirse la triste canción, abrumando de eco la habitación avejentada por el descuido del dueño, a hacer languidecer la potencia del foco apunto de quemarse, a hacer rechinar la puerta con el soplido del viento, a invitar a la lluvia que pase por la ventana malograda y enfriar un corazón con la humedad de las paredes. El tierno amor como cardo se marchita y las espinas parecen cenizas que se destruyen con el roce de cualquier objeto, permitiendo ser manipulada y arrancada al antojo de cualquiera, pero, ¿cómo regenerarla? si el agua de la confianza ya no es absorbida por sus raíces, como un poeta vetusto en su escritorio forzando su creatividad y recurriendo a álbumes de antaño para recobrar su memoria extinta, pero al parecer los recuerdos nos son suyos, son de su amada y los momentos felices no son con él, el pobre viejo solo rechina los dientes y humedece los ojos con las pocas lágrimas que le quedan y observa con detenimiento las fotos, volteando de vez en cuando los cartones para leer las dedicatorias. Con la voz áspera por el vino se cuestiona ¿por qué siguen allí las fotos? ¿por qué no se borraron las dedicatorias? ¿hasta ahora lo recuerda con amor? ¿por qué? y, ¿por qué?, el viejo tan solo sube la mirada, guarda el álbum y se acomoda en su sillón favorito, prende un cigarrillo y espera la hora del almuerzo o de la muerte, cual llegase primero ya no le importaba… La canción triste termina, la habitación vuelve a su silencio habitual y el amor vuelve a su primavera.

P…

Prometí un poema para ti crear
Pero aun no encuentro las rimas
Ni las palabras ideales
Para poder expresar
Todo lo que para mí significas
Tienes cosas que no han de ser reales
Deben ser manifestaciones
De la mente de este demente
Aquel que solo te ve con ojos hechizados
Aquel que en ti divinos rasgos ha notado
Como una sonrisa del color del alba
Con la misma intensidad
Con el mismo calor innato
También ha visto esos dos luceros
Que llevas por ojos
Esos dos que iluminan mi camino
Y que me mostraron la luz
En ese abismo donde vivía
Ha visto también cosas
Que los ojos humanos no notan
Cosas que un zorro siente
Como tu alma hermosa y llena de amor
Tu radiante aura de alegría
Y tu fortaleza interna
Por eso aveces siento que alucino
Porque no puedes ser real
Tal vez eres un regalo de los dioses
O una maldición del infierno
Pero ya nada me importa
Soy un adicto a ti
Te necesito cerca
Porque si me alejo sufro
La ansiedad me comienza a devorar
Y la oscuridad me envuelve
Pero al verte todo desaparece
Así que no me importa que te trajo
Si los dioses o el demonio
Yo me quedare a tu lado
En esta vida y en las siguientes

Fugacidad

El tiempo que me toma escudriñar la noche

es el tiempo que me toma el parpadeo,

la duración de la vida tiene el símil de una manzana

o viceversa,

la calle borra el rastro del desorden y lo remplaza con el caos,

o la voz del viejo, o el que ya no es niño, ni joven, ni adulto,

que no es lo mismo.

En esencia, la vida tiene el lapso equivalente al de la muerte,

de a pocos uno se muere, dicen,

pero quizá morimos varias veces. Repetidas veces.

Cuando llega la mañana tarda lo mismo el parpadeo

o la consciencia o la ilusión

de saberse despierto y estar vivo

o de todo lo contrario.

LA QUIERO CONOCER

La quiero conocer sin tapujos,

tal como es, tal como me mira

tal como me habla.

Como ella es quiero que sea conmigo,

sin apariencias, con esa actitud tan espontánea,

tan fresca.

Quiero que conquiste mi vida y alma,

que yo entre en mis pensamientos y ella en mi corazón.

Conocerla como es tan linda, casual, alegre,

sé que el tiempo dirá, pero igual me arriesgo porque

quiero saber todo de ella, pasar tiempo con ella,

en realidad conocerla.

Día y Noche

Es media mañana pero el tiempo parece que no pasa,

estoy soñando despierto hasta que me pierdo en su mirada,

esa mirada que me mantiene cautivo y un tanto atónito,

y la dulce melodía de su susurro en mis oídos.

Ya es medio día pero el tiempo parece que no pasa,

estoy enloquecido en tiempos de suspiros,

sus labios delicados y el dulce aroma de su cuerpo,

combinación perfecta que refleja su belleza.

Es media tarde pero el tiempo parece que no pasa,

estoy perdido deleitando algunos de sus dulces besos,

cada día es tan perfecto como ella y su silueta,

y anhelo cada día de sus manos las caricias.

Ya es la media noche pero el tiempo parece que no pasa,

estoy despierto alucinando tenerla a ella en mi regazo,

la ternura de sus ojos y el agradable compás de su corazón,

todo ella es mi pasión, el pequeño reflejo afable de su alma.

Vértigo

Al borde de tus miedos transitas como de costumbre,

junto a la misma ventana fría que te muestra la fragilidad del afuera,

mientras piensas por adentro y estás peor, te dices,

el filo que separa la vida de la muerte es tu despertador.

Si la mañana es agitada el café te consume,

quisieras que el aire fuese la célula final con la que muere el cáncer,

o el parpadeo temeroso inmediatamente después de una bala.

Sabes que después del paso al vacío ya no hay nada,

o al menos eso te han dicho.

Te enfrentas con el vértigo, en el duelo que paga el doble

o el triple en contra tuya y de todas formas saltas,

eres valiente, te dices,

pero no tienes agallas. Te falta mucho para saber de ti.

La tarde bajo la tarde

En la tarde tendremos la noción exacta

de aquello que no podemos decir

precisamente porque a medida del paso, el devenir,

resulta más densa la figura de la distancia

que la propia distancia.

Bajo la tarde soy la propia tarde

que desvanece su imagen sin ningún tipo de temor,

no tengo el rezago del adiós y carezco de atadura.

Bajo la tarde redundo entre el final de sus colores

y el origen de su forma. No hay palabra todavía. Ningún concepto aterriza.

La duplicidad es una gran constante de la tarde:

la misma

pero tan distinta de sí misma.

Soy una bandera

Soy una bandera rojiblanca
flameando incólume
ante los crueles vendavales de la historia.

Soy el árbol de la quina, la vicuña solitaria y una cornucopia vacía.

Soy tu himno al mediodía,
cantado de norte a sur,
con solemnidad.

Soy todos los ancestros corriendo por mis venas.
Soy el cacique de una rebelión que ante el destino se levanta.
Soy un balcón escondido, proclamándote la independencia.

Soy el monitor Huáscar
surcando al enemigo
presa por presa.

Soy ese último cartucho
quemado con honor
en nombre de la libertad.

Soy el sacrificio de la vida
surcando los parajes del cielo
bajo los colores de mi patria.

Soy un pueblo condenado, con resistencia a la tiranía.
Soy la lucha campesina por toda la sangre derramada.
Soy todo lo perdido y una herida en la memoria.

Soy la vanguardia del cigarro y el cuento de la insignia.
Soy un huaynito para el frío y una calurosa marinera.
Soy la voz del zambo Cavero y Avilés con su guitarra.

Soy una piedra negra sobre una piedra blanca.

Soy la bandera de una plazoleta desierta, sofocándose en la costa.
Soy la bandera de una escuelita olvidada, en lo más alto de la sierra.
Soy la bandera de un bote adormecido, entre la noche y la selva.

Soy la identidad en el rostro de tu gente,
el dolor punzante de un par de siglos
y todas las escarapelas de mi infancia.

El Perú es su gente

El Perú es su gente,
sentencias,
y es cierto porque
nosotros definimos las cosas,
nosotros alzamos la vista
y gritamos ¡Huascarán!,
al ver su pico abierto en búsqueda del cielo,
nosotros caminamos
y descubrimos nuestros pasos,
esos que antaño forjaron los caminos,
Qhapaq Ñan, la gran serpiente del mundo;
fuimos nosotros,
su gente sudorosa que contuvo el mar,
la arena de sus playas,
la misma gente que lloró por las orillas,
por las rocas,
la que luchó contra los yugos
y resolvió las ataduras,
la que persiste en pie
incendiando jaulas,
bebiendo del agua dulce de los mayus,
rezándole a las q’ochas,
a los apus tutelares;

de algún rincón nacimos nosotros,
unos del yuyo verde y sincero,
otros del sol y del oleaje,
hijos de Grau,
de las vidas que perdimos,
de la espuma y el orgullo,
del mar, la tarde,
la calma del Pacífico;
otros más bien alumbramos
de la tierra,
de la sed de nuestras pampas,
de las espinas pétreas que punzan
las nubes
y se mezclan con los cóndores,
de la nobleza
de la Pachamama,
del maíz y de la papa,
venimos también del polen,
de la lúcuma y su esencia,
somos cantuta y pisonay,
y florecemos siempre,
somos semilla,
fruto.

Llegamos de un solo lado,
pero también de varios,
crecimos de Caral,
de sus lejanos misterios,
fuimos siempre una mistura,
un perpetuo mestizaje,
nos hincamos bajo los mismos dioses,
Viracocha,
bebimos del fuego
y de la chicha,
cubiertos de textiles imposibles,
fuimos síntesis
de una sola memoria,
Wari,
quechuas, chankas y yungas,
fuimos todos Pachaquteq,
bañados de oro
y bendecidos por el Inti,
nuestra gloria es nuestra historia,
el sendero
por el que brilla nuestra sangre,

la patria,

la esencia de todos los rincones,
Amaru,
Melgar,

el sinfín de todos nuestros
nombres.

El Perú es su gente,
sentencias, sí.

Nosotros.

Dichoso desde el nacimiento

Nací en el país más lindo del planeta

Ese que tiene los más paradisíacos paisajes

Con montañas que están sobre las nubes

Una selva inmensa que no se acaba en el horizonte

Una costa deslumbrante con oasis en su desierto

Y un mar que es tan frió, que existe para entibiar nuestros corazones

Porque el peruano es cálido de nacimiento

Calidez que notas en su sonrisa

Calidez que sientes en sus abrazos

Calidez que ves en sus ojos

Nací en el país más hermoso del planeta

Este que tiene un himno que te activa la adrenalina

Este país donde todas las razas se unen

Y crean una nueva, la raza peruana

Esa que nunca se rinde ni baja la cabeza

Esa que se ha levantado de todas las adversidades

Esa que cuando un compatriota lo necesita estira la mano y lo ayuda

Nací en el mejor país del planeta

Y estoy orgulloso de eso

Orgulloso de su historia

Orgulloso de su gente

Orgulloso de su cultura

Y más que nada orgulloso de poder decir…

QUE SOY PERUANO

Hoy, te amo Perú

Hoy, repican campanadas de felicidad patria,
colmando de alegría los pechos compungidos,
de peruanos sufridos, golpeados y asolados por una pandemia y
por una corrupción tan letal como la primera.

Hoy, hombres, mujeres y niños entonan a voz en cuello,
la magnificencia de los colores de sus entrañas,
del blanco de su alma, y el rojo de sus venas que impregnan
una bandera de lucha y esperanza.

Hoy, copas tocan el cielo, repletas de néctares y ambrosias
donde Dios con un resoplido mágico, bendice esta tierra divina y sagrada,
cuna de poetas amantes y valientes,
y camposanto de indómitos rebeldes que sonríen a la muerte.

Hoy, guitarras y requintos trinan y agolpan con severidad su cajón,
instigan a las notas más tristes y más dulces, a recordar nuestra
alicaída historia, llena de episodios de desilusión como capítulos
de triunfo y de inexorable gloria.

Hoy, politiqueros se llenan las fauces de promesas y paparruchadas,
repletas de inmisericordes y demagogos discursillos, que procuran
sanar los corazones de treinta y tres millones de guerreros, que aplacados
por estos mismos anhelan la ilusión de un Perú mejor.

Hoy, 28 de julio es día de júbilo, de alborozo y regocijo,
de cervezas heladas y valses criollos,
de jacarandosa jarana y de un buen ceviche norteño,
de besos cándidos de nuestra madre y de abrazos de reconciliación con nuestro prójimo.

Hoy, te amo Perú.  

Perú al Bicentenario

Mi querido Perú, son 199 años por las que muchas generaciones te vieron nacer, nacer como República, soberana e independiente. Has pasado por muchos episodios y acontecimientos conmemorables, que cualquiera de tus hijos daría su vida por tu querer.

Hoy nos encontramos luchando todavía, resistiendo ante la adversidad por ganar la libertad, así como Alcides Carrión, los héroes de hoy no hacen uso de algún rifle o cañón, sino que ofrecen su vida usando mandil blanco en cuidado de tu población. Hoy el enemigo es diminuto vulnerando a tu nación. Se que saldremos victoriosos de esta horrible desazón.

¡Oh! Patria inolvidable, anhelo de las naciones, hoy te rendimos homenaje con gran afecto y muchas emociones. Como no recordar la grandeza de tus hazañas plasmadas en las canciones, el vibrar de tu gente y el coraje de tus pobladores.

Eterna tierra querida, aquella sangre derramada sobre tu lecho es una muestra del amor y cariño, que tanto Grau como Quiñones, entregaron sus vidas en defensa de la nación y tantos otros innumerables héroes, que a través de tu historia, defendieron tu bandera con gran honor.

Amado Perú, tierra de maravillas, tus cumbres nevadas son testigos de la creación, las tradiciones y costumbres de cada uno de tus pueblos te hace rica y no existe comparación. Me atrevo a decir, eres envidia del mundo, tus paisajes me dan la razón, tu historia y comida son el deleite de una nación.

¡QUE VIVA EL PERÚ!

Mi Tierra

A las veces que bebo historias
llenas de recuerdos,
de mi país ya casi añejo.
De las tierras encumbradas,
de los mares apacibles e impredecibles.
En tus costas ardientes,
de tu sierra fértil,
de tu selva frondosa.

Veo lluvias que desembocan
en tus ríos,
de tristeza y esperanza.
De vientos olvidados, en alturas frígidas,
de tus hermosos glaciales.

El lugar que me vio nacer,
el lugar que me vio crecer,
que me vio sufrir.

Recuerdo esa lluvias diagonales,
que cubrían las lagrimas tardías.
Me ayudabas a callar las huellas
del pasado.

Mi país amado, bendecido y latigado.
Donde mis pies pisen,
me das la bien aventura.
ciño fuerza al cálido lomo de tus atardeceres,
ciño esperanza para los nuevos amaneceres,
ciño lo indefectible de los anocheceres.

Vamos libres donde me lleves,
mi tierra amada, mi tierra incomprendida y milenaria.