Como lentas corrientes
empujadas de huracanes,
mis raíces profundas se mueven,
van a mirar en los ojos de los rebecos,
en los bolsillos de los recuerdos,
dentro de un libro
donde he subrayado mis frases preferidas.
Mis raíces se mueven con las sombras
en la pared,
danzan sobre los candados oxidados
de rejas abiertas,
en los charcos de la calle.
Se paran en las etapas intermedias del viento,
cada una respira un viento distinto,
quién sabe si un día se detendrán.
– Yuleisy Cruz Lezcano