No podemos seguir así

“¡No podemos seguir así, tenemos que verla!”, gritó el corazón mientras se lamentaba amargamente. Estaba sosteniendo un vaso de whisky casi vacío en una mano y un cigarro recién encendido en la otra. Se encontraba recostado en el sofá, recubierto por una sábana delgada y recordando al amor.

“No podemos verla. No vamos a verla. Solo vamos a esperar”, respondió la razón con una serenidad desesperante. Él estaba sentado en una silla, dándole la espalda a su compañero y con los ojos clavados en un libro, uno de esos antiguos, de los que la poesía se había encargado de matar.

“No entiendo cómo ya no puedes amarla, si tú eras quien siempre estuvo detrás de ella. Si no es ahora, ¿cuándo? Si no es aquí, ¿dónde? Si no es ella, ¿quién? No me vengas con eso de esperar, que tú bien sabes que eso jamás nos ha servido, es más, eso nos ha terminado de joder cada maldita vez. Pero no ahora, no aquí, no con ella”. Corazón se levantó con dificultad y buscó alguna botella que aún tuviera contenido. Cuando la encontró, se lo terminó de servir con torpeza, llevó el vaso a la altura de su demacrado rostro y bebió el enésimo sorbo de la noche.

“Debemos esperar y punto, no seas terco. Ya estás demasiado ebrio como para seguir despierto, mejor apágate un rato y déjame manejar esto a mí”. Razón se levantó cerrando el libro entre sus manos. Luego, giró sobre su cuerpo para mirar a su compañero que ya estaba nuevamente tendido en el sofá con el licor a la mitad y el cigarro consumido.

Corazón se levantó nuevamente, acabó hasta la última gota del vaso que tenía en su mano, lanzó el cigarro al costado y encaró a la razón. “¿Manejarlo tú? Por favor, si tú no sabes nada de estas cosas. Tú eres el cuerdo, el que debe actuar con calma y serenidad, pero cuando la locura es necesaria, debo entrar yo, el avezado, el que corre los riesgos y al que siempre lastiman. Tú eres el que debería apagarse hoy, porque si ella no responde, no sabrás como lidiar con eso”.

“Tal vez estés en lo cierto, pero nunca más que yo. Nos conozco y sé que lo único que haremos ahora será adivinar lo que sea que pueda pasar aun sabiendo que siempre estaremos equivocados. Después de todo, esa es la causa de tu miedo: la incertidumbre.” La razón se quedó mirando fijamente al corazón que empezaba a quebrarse de nuevo y los ojos se le inundaban de lágrimas.

“¿Cómo es posible llegar a este extremo de sentimentalismo? Nunca nos preparamos para esto ni imaginamos que algo así podría llegar a pasar. Me arriesgué impulsado por ti y tus consejos. Ahora eres tú el que debería sacarnos de esto pero parece que no te interesa. Dime, ¿Por qué quieres seguir esperando, sin buscarla ni hacer nada?” dijo el corazón, mientras se secaba los ojos como podía y pedía compasión con la mirada.

La razón agachó la cabeza, dio un largo suspiro y abrió el libro que tenía entre las manos, justamente en la página que estaba viendo. Entre las hojas, había una foto de ella. “Porque, al igual que tú, tampoco quiero que esto termine. Aún la amo y no quiero olvidarla”.

Crítica

Había sido una mañana durísima. Entre mi sueño interrumpido y un café frío, las ganas de vivir se me estaban agotando en una rutina devastadora. Hace tiempo que no encontraba la paz mental necesaria para afrontar mi situación, mis problemas, ni mi vida.

Algunas semanas atrás, recibí una carta que no me daba la reverenda gana de leer, así que la tenía por ahí, llenándose de polvo entre documentos inútiles. Cuando me tocó revisar ese montón de árboles muertos, la carta resbaló como rogándome por recibir atención. Pensé que si alguien se había tomado la molestia de dirigirse a mí, sería muy descortés hacerlo esperar un poco más.

Abrí el sobre con indiferencia y noté que no tenía remitente. No le presté mucha importancia ni cuidado hasta que empecé a leer su maldito contenido. Al hacerlo, mi garganta se anudó.

“Estamos todos jodidos, Pareja. Ayer venía en el bus y no sabes la congestión de la evitamiento con Hilario Mendivil hermano, peor que Lima con el cristo morado, te lo juro; pero qué se hace.

Hoy me entregan la sentencia en el juzgado, Parejita. Parece bueno mi abogado pero era mejor el Alatrista dicen, solo que ese pata cobra un huevo y es tirar la plata como si sobráse, además, ni siquiera es él quien está en las audiencias dicen, está huevón.

Y ya sabes, que si todo sale bien, nos vamos por las respectivas chelas con el «boga» en su oficina por Pampa del Castillo.

Estamos jodidos, wayki. No pude llamarte, 12 años. Pero como alguien dijo hace mucho tiempo; en el Perú, solo hay dos tipos de problemas: los que nunca se resuelven, y los que se resuelven solos, Parejita.”

Luego de hacer algunas llamadas a un entorno no tan cercano, me enteré que un querido amigo mío había caído en una grieta del sistema por supuesta apología al terrorismo. Él era una de esas personas que no podía callar su voz. Me contaron que había asistido a una de esas tantas movilizaciones contra la corrupción y su error había sido usar una pañoleta roja para evitar ser reconocido. La policía no fue amable, mucho menos el juez a cargo. Indagando más y más, descubrí que le habían dado tres años de pena, pero, durante su primera semana allí, un matón que había perdido a su familia en el Ayacucho de los años ochenta, asesinó a mi amigo en su propia celda.

No pude cargar ni un minuto más con el peso de su ausencia. Rompí en llanto por la memoria de quien fuera mi mejor compañía de la infancia, pubertad y parte de mi adolescencia. Empecé a maldecir el momento en que nos distanciamos. Ahora él ya no estaba y solo había un responsable.

Y que más se puede esperar de un sistema judicial de mierda si todos están ahí para tapar su porquería. Y que nos quieren meter la rata con eso de la falta de pruebas corroboradas. Y que no nos damos cuenta mientras ellos ya están en España. Y que te vas al carajo si no tienes vara porque aquí parece que te encierran al azar aun con una buena defensa. En el Perú no importa que seas inocente, importa que tengas plata.

Visité la tumba de mi parejita un miércoles lluvioso de esos en los que las almas condenadas no salen a penar.

Al salir del cementerio, sentí nausea y asco por varias cosas. Por mí, por no haber abierto esa carta antes y por no haber conversado con él cuando aún podía. Por su proceso, su juez y su sentencia. Pero sobre todo, por esa pútrida razón por la que muchas personas tienen que rogar de rodillas, casi humillándose, ante esa ciega hija de puta comprada a la que llaman justicia.

– Rodrigo Ampuero Oróz y Pedro Javier Sedano

Cigarrillo

Soy infumable, estoy roto, soy desechable.
Perdí mi filtro, ese que te hace sentir todo más suave, ese que te protege de ciertos males.
Quisiera consumirme, exhalar estos negros sentimientos, que se formen nubes negras a mi alrededor, pronósticando dolor.
No hay llama que me prenda, ya no siento ese calor, no hay quien me fume, no hay quien me use, tampoco que me quiera.
Soy infumable, estoy roto, soy desechable.

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Etéreo

Si, soy aquello que golpea tu ventana,

raudo e impaciente, veloz y ruidoso. 

Soy aquello que tiene forma del simple toque con tu ser,

aquello que te acaricia cuando quieres libertad. 

Entro a veces entre tus cabellos de obsidiana,

los sacudo entre su aroma cubierto de deseos, de su olor inherente. 

Toco con frecuencia tu rostro cada vez que abres tu ventana,

te acaricio con fuerza, como si el mundo se fuera a acabar,

siento así que soy tuyo y que tu me perteneces. 

Siempre llego a mi parte favorita,

ahí cuando rozo tus labios,

los toco llenos de ese aroma carmesí,

me ahogo ahí hasta sentir tus besos. 

Toco tu piel hasta cansarme,

te acaricio plena y completa cuando me das la libertad sobre ti. 

Y siempre me das la espalda cada que cierras tu ventana,

allí donde no puedo llegar,

donde mi frialdad no te puede alcanzar,

no te puede tener. 

El deseo me retuerce a su merced,

silbo fuerte si acaso me puedes escuchar,

sueño completo inacabado,

el sueño de tocarte hasta el amanecer. 

Golpeó más fuerte, cuando la oscuridad se desenvuelve,

cuando duermes sin saber que existo. 

Allí donde en tu lecho quiero estar,

allí donde jamás me dejas entrar. 

Si, soy el viento, que te anhela desde siempre.

Qosqo

La noche está hermosa.

Desde una banca de la Plaza Mayor
puedo ver tus calles
y tus casas
junto a los faroles naranjas,

el puchito infaltable
y el friecito
me hacen quererte,
no sé,

quizá porque me has visto crecer. Me es inevitable reafirmar lo que son cada uno de los rinconcitos por donde te estuve, y tu gente, qué bonita tu gente. Dos nombres llevo grabados, la Doña Rosita y la Sra. Blanquita, con el permiso de los que –como yo- nos escapamos para nuestros picantes. Sinceramente te respeto, porque así me enseñaron mi madre y mi abuela, a querer tu pachamama, siempre, para todo en la vida. Bajo ese tu cielo cambiante tuve nostalgias y muchas alegrías, son testigos mi familia, el colegio, los amigos, y el Cienciano del Cusco. Siento temor –a veces- cuando al mirar tus imponentes piedras reparo en que son sagradas, como la vez en Machupicchu a las orillas del Urubamba, solo y de noche. Tenía toda la razón el Cholo Nieto, Qosqo willkaskan sutiyki (Cusco es tu nombre sagrado).

Y qué más, Pachamama

I
Y qué más, Pachamama
si ya no hay sangre pura

si se han llevado el oro y la creencia

y me arde la piedra labrada
bajo el sol que llora
por sus hijos.

II
Qué más que puma,
llaqta y wasi

si seguimos aquí
siendo incas
siendo dioses.

III
Qué más
si la hoja de coca nunca muere

en ofrenda
en la cocha
en la chuspa
en la boca

y nos cura
cada noche.

IV
Qué más que un caminito
del qhapaq ñan
que llega a casa
y me guarda los pies cansados
con mi madre.

V
Qué más

si no quedan lágrimas para sollozar
sobre un Machu Picchu

de cartulina.

VI
Qué más
si perdemos el sentido

del apu
del ancestro
del campesino
del ande.

VII
Y qué más, Pachamama
si nos haces falta

y solo tenemos
este manto de estrellas
brillando sobre nuestros chullos

al infinito.

Cusco Inmortal

Ciudad inca
Única en el universo
Solo tú tienes esta magia
Capaz de cautivar a cualquiera
Opulenta en historia como ninguna

Inmortal ciudadela
Nunca me cansaré de verte
Motivas mis más locos sueños
Omnisciente de ellos
Reanimas mi corazón moribundo
Tentándolo con promesas de grandeza
Algo parecida a la tuya
Legendaria ciudad de los incas

BLOG: FIESTA EN CUARENTENA

24/06/2020

Antes de escribir esta página del blog, pensaba hacer un poema (como los que acostumbro hacer) o de lo contrario un texto de opinión (como el que hice el año pasado); sin embargo, este año quise hacer algo distinto, pues como ya sabrán todas las celebraciones por este mes tan especial y festivo quedaron canceladas, debido al ataque del bicho que hasta hoy sigue sacando canas verdes a todo el mundo; razón por la cual decidí dedicarle una página de esta bitácora.

Bueno, para comenzar, no sé si vieron ese meme que citando varios aspectos del pasado, tenía una enmienda que decía: “Cuando éramos felices y no lo sabíamos”; pues bien, eso está pasando conmigo hoy y seguramente con muchos de ustedes, pues este mes era para celebrarlo e ir a las diversas reuniones costumbristas de nuestra tierra. Y aclaro con ello, que no soy un nostálgico encaprichado con recordar el pasado y vivir de él, sin embargo, no nos queda otra al estar aún en cuarentena (que dicho sea de paso , ya está tornándose aburrida) hasta finales de mes.

Vale, esto pasó a raíz de la publicación a principio de este mes, donde se exponía en un video las actividades por las fiestas del Cusco, que esta vez, serían de manera virtual (como se esperaba), donde me puse a reflexionar que toda esta cultura, costumbres y fiesta no habría este año. Y dicho y hecho, con la llegada de Corpus Christi, comencé a extrañar la subida de los santos con dirección a la catedral, rodeados de sus respectivas comparsas de bailarines, orquestas que daban colorido a la ciudad y esa sensación de que con esta fecha comienza oficialmente el mes Jubilar del Cusco. A lo largo de este mes, por otra parte y continuando con los festejos, es inevitable pensar que este año no habrá el ya clásico desfile de universidades y colegios; así como el saludo al Cusco por parte de las instituciones públicas y privadas, que era genial verlo por la señal de las televisoras locales. Otros eventos que no habrán este año, será los conciertos, que eran el deleite de los jóvenes y público en general, aparte el momento de distracción escuchando buena música; esto claro, fuera de los excesos a los que suele llegar la gente en su euforia, que daba siempre una mala imagen de estos eventos. Pero quizá, este año no habrá Inti Raymi, que a leguas es el evento que se roba las luces y por ende el más importante; donde el inca propicia la celebración de la fiesta del sol y conglomeraba la atención de la población local; así como también de turistas nacionales e internacionales.

Con todo lo dicho, esta pausa obligada siempre te pone a pensar de la importancia de nuestros orígenes, tradiciones y la importancia de la cultura viva que la percibimos día a día, que quizá por el ajetreo de las actividades cotidianas queda en ocasiones en un segundo plano; por lo cual creo es importante revalorarla y cultivarla en toda la amplitud de su riqueza (hablo de danza, música, poesía, entre otras) para que continúe viva por siempre. Ahora solo queda vivir las fiestas dese casa, pero estoy seguro que al siguiente año, volveremos a celebrar con todo el ánimo y cariño a nuestra tierra; claro, siempre manteniendo la corrección y cordura (te hablo a ti, cochinote que orinas en la plaza, durante la noche de luces y sonido) que nuestra tierra se merece.

Con esta última reflexión me despido, no sin antes recordarles que deben cuidarse del bicho que aún pulula por ahí (ahora que en unos días se reanudan las actividades en la ciudad) y que hayan pasado unas felices fiestas del Cusco. Les escribió el Agente D, hasta otro capítulo del blog. ¡¡¡¡Haylli Qosqo!!!!

Contraste verde y cielo

Verde y verdes
en un cielo totalmente despejado
uno se quema en el sol
y uno se congela en la sombra.

Verde y verdes cristalinos
sobre los cerros de los niños
verde amarillo como alfombra de amantes
y verde luminoso para las familias que hoy no lloran.

Verde y verdes
sobre rectas canteras
sobre históricas figuras
sobre la humanidad.

Verde bajo nubes grises
hoy he decidido
mi corazón es verde gris como la lluvia que se avecina
como esta tierra. Gracias Cusco.

Cusco

Aquí se forja el sol
y nacemos todos.

La leyenda de nuestra carne
se refleja sobre tu tierra
y nos conecta
con tu centro inagotable,

en tus calles nuestros ojos,
en tus chacras nuestras manos,

tu bandera son los apus infinitos,
Salkantay!
la espada de nieve,

en tus piedras la memoria de tu gente,
Pachacuteq y Cahuide,
la añoranza de tu tiempo,
Tawantinsuyo y Qhapac Ñan,

las raíces de la resistencia.

Sobre ti los Túpac Amaru
y la grandeza de tus sueños,

tus llaqtas inmortales,
Machupicchu
y la cima del Ande.

Qosqo tu nombre.

Invencible tu voz.

¡Cusco querido!

¡¡Oh!! Cusco querido, majestuoso e imponente,
en tus piedras están gravadas aquellas grandezas de tu pasado,
y el Qoricancha como testigo,
realza la grandeza de aquel imperio añorado.

¡¡Oh!! Cusco querido, esplendoroso y creciente,
en tus muros las piedras esculpen tu nombre,
y el Machupicchu que es tu prestigio,
da testimonio de tales encantos.

¡¡Oh!! Cusco querido, eterna y opulente,
verbo supremo de la historia y cultura,
el Sacsayhuaman glorioso como vestigio,
es la huella de tus antiguos vasallos.

¡¡Oh!! Cusco querido, en este día te festejamos,
ciudad de los incas y visitantes estupefactos,
papa y maíz, al mundo salvaron,
eres ciudad imperial, el ombligo del mundo.

Kausachun Qosqo

Sacra ciudad pétrea
que se erige
para construir el tiempo,

suelo de mil tierras
impermeables al olvido,

la rutina del hombre
bajo el pálido sol de invierno,

imperio de milenios
doblegado por los siglos.

Aquí, la sangre es oro y viceversa.

Los muros conversan silentes
y las montañas forjan amaneceres dormidos.
Los rostros son dibujos ancestrales
y por las calles corre el pulso de los muertos.

El cielo llora amargo,
cuida a sus hijos.

En tu pecho, la raíz nos cruza el corazón,
las garras sísmicas reposan felinas
y tu lomo fluye hasta el hastío de los huesos.

Dulce savia de sincrético eucalipto,
mis llantos se han quebrado en tus quebradas
y los chihuacos vuelven a las pléyades
como un paisano retorna a su nido.

La luna te viste de gala

y nuestro árbol florecerá orgulloso
a vuestra estirpe,

y tu himno te cantará por siempre
hasta el desgarro,

y mi cuerpo se fundirá en tu vida
inmortal.

¡KAUSACHUN QOSQO!

Retorno

En la tarde volveremos,
tardecito.

A quitar las hojitas del patio,
buscando a nuestro perrito
nuestra gatita.

Anochecerá
temprano,
y tomaremos cafecito,
como todos los días,
aplacando el frío
escuchando la lluvia.

Volveremos a estar cerca,
juntitos,
con la radio prendida
y el agua hirviendo.

Tardecito volveremos
tardecito volviendo.

Profanar lo sagrado

Lo sagrado de la virginidad
profanado en una noche con el amante,
desafiando la pureza del cuerpo
con manchas de semen en el pecho.
Lo sagrado de la masculinidad
desafiado por tus ardientes deseos
de otro hombre detrás tuyo
cumpliendo el rol que te dijeron que era tuyo.
Lo sagrado de la patria
se queda como una mierda
cuando aprendiste historia
y tu bandera es una tela.
Lo sagrado de la vida
se desvanece cuando pudiste tomar una decisión
sobre tu cuerpo
y tu propio destino.

Lo sagrado se vuelve normal,
y tu vida está automatizada
eres un ave que cree ser libre
encerrado en barrotes de prejuicios.
Ojala podamos profanar lo sagrado
y caminar agarrados de la mano.

Cuando la vi

El cielo estaba nublado durante aquella lejana tarde de abril. Las nubes eran grises, pero con suavidad, como si sobre nuestras vidas hubiera un gigantesco lienzo pintado por alguien sin imaginación. Un viento gélido recorría la ciudad, encargándose de congelar narices y chalinas.

Ella había sacado a pasear su belleza. Caminaba sin preocupaciones y distraída. Tenía la mirada perdida y la mente lejana a tal punto que ni el adivino más astuto hubiera podido imaginar en que estaba pensando. Sus pies marcaban el ritmo de una canción que, hasta el día de hoy, la tengo en la punta de la lengua. Andaba simple, sin prisa.

Llevaba una casaca de cuero, un polo morado y uno de esos aretes de los que cuelga una pluma. Su cabello era largo, ondulado, hacia atrás y totalmente hipnótico. Sus ojos… sus ojos eran como dos tazones de madera llenos de agua, hielo y azúcar en polvo. Era un encanto, un deleite a la vista de cualquier perfeccionista. Su aroma era increíble, o mejor dicho, inolvidable. Una mezcla de rosas y las páginas de un libro nuevo era la combinación fatal para encantar a cualquiera que la hubiera visto por primera vez en su vida.

Entonces ocurrió, la vi por primera vez en mi vida.

Allí mismo, pasó por mi lado y yo quedé atrapado por el aura que ella emanaba. Automáticamente perdí el rumbo. Mis luces direccionales comenzaron a fallar y mi camino quedó sin destino. Aunque fue una cuestión de segundos, quedé sumergido en su belleza. La reconocí de algún lado, Facebook tal vez. Carajo. Rápidamente di media vuelta para cerciorarme de que era ella y de que ella era real. Vaya que lo era. Lo comprobé tiempo después, cuando comprendí su magia.

Para ella, aquel fue un día de ese montón que se eliminan de la memoria y no vuelven más. Para mí, fue todo lo contrario, como un tesoro que se exhibirá por siempre en la galería «Recuerdos preciosos» del museo de mi mente.

Hasta ahora no estoy seguro de cómo funciona esa ecuación de verla pasar, pero sé que siempre tendrá el mismo resultado.

MI VERDAD

Mi verdad, voy con mi verdad,

con el verdadero sentir de mi ser, el verdadero sentir de mi alma.

La verdad es que te quiero, que por ti me muero,

babeo, te juro me desplomo cuando te veo.

La verdad es que siento cosas desde aquel momento,

desde que tu mirada se cruzó con la mía , desde que empezaste a ser parte de mis versos.

La verdad es que también te escribí canciones, esperando tu regreso,

esperando que me hagas caso, esperando por ese momento.

Esa verdad incómoda, esa verdad tuya y mía,

esa verdad que no encuentra salida.

Esa verdad que yo conservo, es la verdad que te quiero,

esa verdad, mi verdad.

Existir

El frío retumba los cristales,
los quiebra hiriente,
fuerte,
insensible,

volvemos la mirada desde afuera,
volvemos al tedioso encanto de seguir,
al horrible estado de inacción,

a la inerte forma de ebullirse.

El frío empaña los cristales
y los desgasta,

es incapaz de ser piadoso,

afuera todo es tan distinto,
la sed del polvo con la piedra,
la unión del llanto con la tierra,
la palma de la gente y el color,

la manera inédita de sustraerse,

el pelo y su batalla con el viento,
las cabezas suspendidas
y gargantas silenciadas,

las estatuas bien vestidas,

las personas sepultadas;

distintos,
todos,

ya no queda más.

Banalidades

El más ínfimo, superfluo y cándido sabor,

la palabra del ciego y el tacto del mudo,

no son suficientes ante tal carnalidad,

pues la sexualidad,

no es más que ese placer intimo,

vendido y publicitado,

encarnado y comido.

Es aquel negocio sucio de los batracios,

escondidos en las cavernas,

y los ruiseñores que no cantan,

atormentados con tal delirio y su encanto.

Las musas y los tríos,

que invocan la malicia,

pues el más sincero corazón,

estúpido en su caricia.

No hay mañanas ni mentiras,

simplemente es un juego y la avaricia.

«Cinderella»

Estoy frente a la pasarela, es tu cabellera la que te hace lucir cual doncella, te ves tan bella, reencarnación de Cinderella.

Y no sé si será el café cargado, la música tan alta, ese ritmo tan sugestivo, o tu mirada que desata, pasión, incendios y unas llamaradas que atacan mi entrepierna, consumen mi cordura, y esa sonrísa tan encantadora que merece todos los reconocimientos que haya.

Caigo en la cuenta de tu vestuario,
desvío inconscientemente la mirada hacia tus zapatos, unos tacos, nace una lluvia de ideas, fetiches se crean, seguidamente subo en dirección norte, encuentro tus pupilas, esa mirada penetrantemente tierna, no cabe duda eres la reencarnación de Cinderella.

Entonces notas mi mirada aduladora, y se esparce tu sonrisa cautivadora, tus finos labios se roban mi atención, notó la forma de corazón, sonrío, eres tan tierna incluso sin darte cuenta.

Me quedo unos minutos observando, imaginando, lo que conocemos como felación, el placer que sentiría, la excitación, cuanto ego se me sumaria.

Seguidamente observó el delicado escote que esconde a la perfección tus atributos, como eleva lo cotidiano al nivel de extraordinario, y aunque por extraño que sueñe se me vienen pensamientos de sicario, vestirte de reina, darte mi esencia, tu locura es mi ciencia.

Finalmente llegó a tu pantalón, los celos se disparan, sin razón siento celos, rozarte así sería mi sueño, analizo tu manera de caminar, te vuelves consciente de mi presencia, desaceleras, quien sabe si te mojas con mi elocuencia.

Giras, inesperadamente, y en mi mente se plasma una foto, de aquel trasero perfectamente redondo, despertarás al titán, sin remedio, no hay más, tengo ganas de hacerte mía, que locura la intención de fundirme en ti, el deseo me consume, quiero más, más de ti, de ese cuerpo tan perfecto.

-Sajo

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27

Estoy en un punto de no retorno
Un punto donde debo revisar todo
Cada paso
Cada meta
Cada sueño
Cada amor
He llegado a este punto
Después de mucho batallar
De constantemente luchar
Contra el mundo entero
Y lo peor, contra mí mismo
Porque yo he sido mi principal enemigo
Yo he creado a los demonios
Esos que en las noches me torturan
A las voces que me atormentan

He vivido una vida larga
Una vida compleja
Y bien vivida
He llorado
He sonreído
He sufrido
He reído
Por eso no me quejo
Ha sido una vida larga y compleja, pero ha sido mi vida
Y agradezco a los dioses
Por ella
Porque me han hecho el hombre que soy
27 años
27 bien vividos años

27 AÑOS Y TODOS MÍOS

DESPUÉS DE ESTO, ESPERO YA NO SEAMOS LOS MISMOS…

Más que cualquier cosa aún no puedo entender como el mundo cambió, todos cambiamos a raíz de ese cambio mundial. Nadie nunca sospecho que un nuevo enemigo diferente atacaría después de mucho tiempo de la manera más cruel e insensible, que nos ha desnudado nuestra vulnerabilidad como nuestra especie y la necedad que nos rodea como humanidad. Esa necedad que nos ha hecho sentirnos superiores a cualquier especie e imbatibles dentro de este mundo. Muchos siglos han pasado desde que la humanidad no ha atravesado por una emergencia como esta, puesto que enfermedades como la gripe H1N1 o la gripe aviar, no habían azotado con tal crudeza como esta, que hace rememorar a esos tiempos lejanos de la peste negra, allá por el medioevo.

Esta pandemia también nos ha demostrado lo alejados que estamos de la naturaleza y del cuidado que tenemos con ella, puesto que desde que todos estamos en cuarentena, el clima ha cambiado, puesto que la falta de emisión de gases contaminantes ha hecho que nuestro entorno se purifique y en algunas ciudades salga un cielo azul que hace tiempo no se veía. Tan es así que hasta la fauna parece más amigable, puesto que por ejemplo ante la vuelta de claridad del agua que comienza a notarse en los canales de Venecia se pudo divisar a un delfín que ni por asomo se podría registrar hace unos años en esa ciudad y casos hay más en este aspecto.

Pero no todo es malo, ahora que estamos en cuarentena se ha fortalecido el pasar tiempo el familia, pues no queda otra que mirarnos en la mesa cara a cara y buscar algún pasatiempo donde matar el aburrimiento o conversar quizá de temas que nunca se podrían discutir en tiempos donde el tiempo es corto y las preocupaciones largas. Veo en las redes sociales como amigos han decidido cocinar juntos, jugar juegos de mesa, entre otras, que ha hecho que este paro valga la pena, pues esta pandemia más que distanciarnos ha hecho que nos unamos como familia.

Ahora como humanidad solo queda replantearlo todo. Luego de que esto pase ahora sabremos el valor de un abrazo, de un saludo con la mano y por qué no de un buen beso. Sabremos el valor de las relaciones familiares y su importancia. Sabremos lo alejados que estamos de nuestro entorno y del valor de la naturaleza que hoy nos da una cachetada en nuestro ego y que no somos superior a cualquier especie sino deberemos ser uno con el ambiente. Que las muertes que esta ocurriendo en muchos países nos una como hermanos y nos haga crecer no solo en la razón sino también en el corazón. Empezar de cero es difícil y tomará tiempo, sin embargo estoy seguro que aprendiendo nuestros errores se podrá salir adelante y espero el mundo se reconstruya como un lugar mejor. Después de esto espero, ya no seamos los mismos… espero seamos mejores.

Nota: A 43 días de cuarentena, se reporta el Agente D.

¿Cómo vamos a coquetear con mascarillas?

Nuestras vidas van a cambiar luego de la cuarentena. Vamos tener que mantener 1 metro de distancia en la cola del supermercado, suspender reuniones públicas y seguramente usar mascarillas al salir de casa. Es en este punto en el que me quiero explayar.

Deberíamos recordar la adolescencia, tu mirada se quedaba centrada en unos ojos que considerabas hermosos. Por su puesto, esto es algo bastante subjetivo. Recorrías el resto de tu objetivo para quedarte observando los labios, buscar una sonrisa y sentir esos fuertes latidos llenos de hormonas al recibir una respuesta positiva. Dado que eras un adolescente, la experiencia intensificaba tu felicidad con tan solo saber que todo marchaba bien para poder iniciar una conversación o simplemente devolver la sonrisa. El resto de la historia es muy diferente, podías quedarte con las ganas de hablar y añorar un encuentro; o, lo que sería lo más inteligente, acercarte a hablar con un «Hola». Valiosa lección.

Resulta que una sonrisa puede cambiar todo, y ahora con las mascarillas vamos a tener que aprender a leer la mirada ¿qué dicen tus ojos ahora? . Te pediré que me saludes con la mirada y tu reflejo te hará sonreír. Te mandaré una sonrisa pícara encriptada en mis ojos color miel. De ahora en adelante, declaro a los ojos el medio de comunicación en la calle debido a la cuarentena. Toma tu tiempo para practicar el lenguaje. Bocas canceladas en las calles, pero liberadas en sus camas. Por favor, no olvide usar la lengua (y no solo para hablar).

Infancia (noviembre, 2018)

Volver a ser niño
y correr,
atravesar los muros
y el peligro,

¡Correr!

Pequeños dioses insufribles,
amos del tiempo
y sus desgastes,

pequeños túneles inexorables,
pedacitos extrapolados de la vida,
materia en pleno movimiento,

eternas extensiones de la madre,

retacitos,

nebulosas comparables con el fuego,
diminutos misterios,

posibilidades al fin.

Un día toca abrir la puerta
y descubrir
los juguetes rotos
que vivirán por siempre
en nuestra infancia.

Línea blanca

Siempre con los mocasines negros esperándote en la línea blanca de la adicción por verte, atento al susurro de tu voz torciendo el cuello para observar tu mágica llegada. La línea blanca va llegando a su fin pero ya mis oídos agudizan y oyen el pisar de tus tacones con el frío de la baldosa negra, parecen hacer música en mis tímpanos con tu jadeo incesante. De pronto apareces respirando en mi cuello y con una carta de as de espadas presionadas por tus labios colorados, matas el silencio con un chasquido de dedos y presionas tu mejilla contra la mía con cierto misterio, mueves tu rostro en sentido de negación mientras cortas mi faz con la carta de tus labios, siento como mi carne se abre y la sangre aflora mientras resbala por el mentón que solías besar en tus regresos de música y bagatela. Terminas de disfrutar el correr de la linfa y dejas caer la carta al suelo, volteas con brusquedad y me das una bofetada con tu cabellera, provocas que mi mirada recorra desde tus hombros hasta tus talones, mientras lo hago término con esa línea blanca que te hace reaparecer en mis peores momentos.

Mi cuerpo desvanece, y cae frenéticamente al frío piso, tú sigues de espaldas ignorando mi presencia, mostrando tu imponente existencia por pura pose, intento gritar tu nombre pero no lo recuerdo, mi corazón se llena de impotencia y mis pupilas dejan escapar lágrimas, solo cierro los ojos y espero a morir en la música muerta de tu inexistencia. Emerges de la afonía del silencio oscuro con una tétrica sonrisa y un puñal entre zarpas justo sostenida por el brazo del cual cuelga el brazalete con mi nombre, irónico que los regalos se vuelvan muerte  y que las ilusiones se tornen en venganzas.

Juegas con el filo del estilete, haciéndolo rosar contra mis venas, adoras colocar el cuchillo en mi cuello y vigilar que se me sea imposible tragar saliva, poco a poco transformas tu lúgubre sonrisa por un gesto de vesania, empuñas bien la daga y colocas la punta  en la parte centro-izquierda de mi pecho, justo en el corazón mientras tratas de penetrar hasta el fondo de él, al parecer tus fuerzas no son las mismas y enfureces más en el fallido intento. Una risa brota de mi boca, no importa el dolor ni que pierda la última gota de sangre de mi cuerpo, la carcajada es prolongada al abrir mis ojos y ver tu pasmada cara atestada de asombro.

Tu imagen desaparece paulatinamente a cada espasmo de risa, desatas tu locura en lo zaguero de tu recuerdo, clavas tus uñas en mi pecho descubierto intentando resquebrajarlo pero ya no existe anatomía de memoria, no hay sufrir en el desgarro de mi piel, solo hay frenesí en la desaparición de tu hedor, tu presencia, de tu existencia. Esbozas un grito mientras hasta tu último cabello termina en desaparecer. Recupero el aliento y echo un suspiro, frunzo los labios y atino a matarte para siempre…

Índigo (febrero, 2013)

Índigo ha olvidado su color
en algún dedo gordo,
no ha sabido qué decirle,
no ha podido con su genio de aguanegra,

Índigo se ha marchado hacia la meca
de los dedos,
lerdo,
flaco y vivibundo,
solo y semimuerto.

Ya no sabe qué rayos hacer,
la mañana,
la vida,
el pantano,
el insípido alimento,

ya no sabe qué hacer.

Índigo ha dejado sus palomas
para después.

para lejos,
para luego,

para más tarde.

SENTIMIENTOS

Siempre pensé que la lírica

Me llevaría a una vida lunática

No que me acercaría a ti

Mi princesa romántica

Aquella que tiene la mirada penetrante

Y la sonrisa demasiado radiante

Aquella que se marcó en mi mente

Esa que relajó al demente

El cual se proyectó plenamente

En conocerte completamente

Y en ti confiar ciegamente

Y claro solo a ti adorarte

Pero creo que mi mente

En su propia locura

Muy lejos está viajando

Porque aún no sabe lo que tu estés pensando

Solo los dioses saben como tú me estas visualizando

Seguro estás pensando en que loco me he fijando

Pero princesa este loco es un vato

Que solo en ti piensa

Un loco que solo a ti te quiere

Y que si lo aceptas, su vida te entregaría

Hasta el fin del mundo te acompañaría

Y que en las siguientes vidas a ti te buscaría

Para repetir esta inefable historia

Esa que para este demente será la más hermosa

Porque al fin pudo conocer a su musa

Esa que le inspiro a escribir esta pequeña prosa

Para decírtelo mi pequeña diosa

Adicto a tu toxicidad

No se supone que deba de estar escribiendo sobre ti, me duele pensarte y saber que ya no estás aquí. Te extraño pero no voy a insistir, prefiero tenerte lejos, al menos así te puedo sufrir, que tenerte cerca y dejarme destruir.
Hay días en los que no dejo de pensarte, que me duele la cabeza de tanto extrañarte. Otros en los que repito tu nombre sin ninguna razón, miro tus fotos y me deprimo, me hace falta tu sonrisa, tus besos y tus caricias. Me hace falta tu malicia.
Te sueño y odio despertar, ya no me llegan tus mensajes a mi Whats, me siento muy mal y quiero llorar, no puedo, no estás.
No estás para abrazarme, para calmarme. Necesito explotar, explotar dentro de ti, para luego echarme contigo, dejar que veas mi vacío, que lo llenes de tu amor corrosivo.
Soy adicto a tu toxicidad.
Quisiera hablarte, preguntarte si ya me olvidaste, si ya me superaste.
Como hiciste para avanzar, aunque sea yo quien te dejo de contestar.
Quiero llorar, pero no estas, no estas para abrazarme.
Para abrazarme y follar.
Follarte era mi forma de amarte, siempre lo dije aunque nunca supe como expresarme.
Te amé, incluso más que a mí mismo, te presumí en todas partes, te hice mi prioridad, te di mi mundo y mi felicidad.
Y sigo pensando en que falle, cómo no fui suficiente para llenarte, cómo no supe valorarme por amarte y ¡joder, que eres arte!
Intente retratarte, mi galería podría enseñarte, cientos de fotos de tu belleza, y son de aquellas, ya sabes, las que no publicas, las que te hacen justicia.
Estoy escribiendo otro verso que trata sobre ti, aunque no debería, estoy pensándote, como cada día, estoy extrañándote, aún sabiendo que tu toxicidad ya no es mía.

Vacío

Te extraño
Mierda como te extraño
Extraño tus bromas
Tus risas
Tus apodos
Nuestras conversaciones

Pienso siempre en ti
Nunca saldrás de mi mente
Aún recuerdo esas chelitas
Juntos al borde del mar
Corriendo en la moto
Haciendo honor a nuestro apodo

Recuerdo tus palabras
Cuando te conté de mis sueños
Que siempre estarías ahí
Para apoyarme
Para levantarme
Pero ahora no estás

Dime quién me quitará este dolor
Mi alma sangra cada día más
Mi corazón se ha perdido
Debe estar al lado tuyo
Sangre de mi sangre
Siempre te recordaré, hermanito

¿Dónde quedó mi sonrisa?

He caminado toda la vida por estas frías calles,
y por primera vez siento miedo
recorre mi rostro
como frío viento de invierno.

Mi última sonrisa se encuentra en tu cartera,
junto a un gastado labial y envolturas de galletas
se merece ese lugar
como cualquier cosa al fondo sin hallar.

Estaré temblando bajo las luces amarillas
intoxicado y desubicado por primera vez,
déjenme sufrir que a nadie estoy fastidiando
podré estar tan solo llorando.

Mi falta de sonrisa será acompañada de elegancia
una corbata cualquiera para mi cuello
y la alta rama de un árbol en otro lado,
gracias, y me fui sin sonrisa.

Tiempos

Vientos del este soplan al atardecer,

es un día de abril pero no es agosto,

las lluvias que ya pasaron,

y las heladas que anuncian el venir del anochecer.

No es junio pero los amaneceres son celestes,

el sol que brilla encima de las nubes,

y las montañas del sur que sobresalen por mi oeste.

Los días de marzo anuncian retirarse,

aquellos aguaceros que ya no los extraño,

y los pajarillos que cantan al alba,

que anuncian el llegar de buenos tiempos…

Niño Hombre

Llevo en mi el grisáceo color de unos cabellos muertos, zigzagueante al soplido del estruendoso viento.
Encima del río de mi vida, del tiempo que abandona mi cuerpo, de lagrimas rotas, con recuerdos añejos de un alma que se va.
Creo entender al niño que se vuelve hombre, al niño que fue roto sin desvanecerse, al que le cambiaron el alma por desilusión.

Y aún así, guardo un lugar para ti en mi corazón,
seguro que iré al lugar al que pertenezco,
se que la noche pertenece a los amantes, esta vez el ocaso es para mi.
Y espero encontrar algún día todo el perdón que un alma necesita.

Incongruencia

Lo que sucede es
que ya no busco mucho y
ya no suelo
volver atrás.

Ando apenado por eso,
terriblemente inconcluso,
nada es más terrible que eso.

Para qué faltar y cometer ausencias,
para qué volver hacia las frías
escarchas,
hacia fragmentos cortantes,

para qué tender la vida sobre
hojas obscuras.

El corazón anda de traje negro
por la calle,
fumando su pucho,
haciéndose ceniza,
volviéndose humo,

lucky heart, lucky heart,

por andar caballerito
con las piedras,

ya ves,
tenías que quitarte
el saco un día.

Esta incongruencia entre tu pelo
y tu cadera
se asemeja a un disparo
en la cabeza,

leve muerte del volcán,
leve canto de la piel,
leve sierpe
que se oculta por la noche.

¡Qué incongruencia!

El secuestro
es un nuevo punto de partida.

Finitud

Imagina la decisión correcta,
la presión.

La carga efervescente que contienes en el pulso.

Las cosas que te guían pueden ser lo mismo
que frutos caídos,
estáticos,
inertes cual sepulcros,

la mirada de los hombres tiene el mismo sentido;

pero hay pájaros bonitos,
revoloteando sobre las ciudades,
sintiendo el frío que punza sus alas,
reducidos,
tratando de subir, lejanísimos,
al sol,
al fuego,
a momentos increíbles.

A cierta altura deciden caer,
por peso,
por fuerza,
por cariño al vértigo,
ese péndulo invisible
que los mantiene vivos
y que se quiebra,

caen
pero ya no como un acto voluntario,
descienden como reacción a la insuficiencia,
la finitud.

Súbitamente la muerte es un acto de justicia.

Psicosis

Durante años he estado solo
Dejándome encerrar por la sombra
Esa que se apodero de mi corazón
Y las tinieblas que capturaron mi mente

Con ellos llegaron las voces
Esas malnacidas
Que solo existen para torturarme
No se callan más que cuando estoy ebrio

Ellas me incitan
Me insultan
Destrozan mi mente
Me dicen la verdad que todos ocultan
Me muestran la realidad del mundo

Pero todos dicen que son malas
Que debo deshacerme de ellas
Porque nada más me hacen daño
Porque ellas no son reales

Que es lo que debo hacer
Las pastillas que me dan
Hacen que todo sea lento
Odio ese aletargamiento

Pero después de mucho
Al fin no las escucho
No están mas ahí
Sus voces se han callado

El mundo ha vuelto a ganar color
¿Todo era tan colorido antes?
O solo soy yo recordando el amor
Todo a vuelto a tener vida y sentido

Pero el efecto no se mantiene
Solo con esas píldoras existe
Salí de una adicción a otra
Ahora debo decidir

La vida de colores y alegría
O la triste realidad gris sin emociones
Todos creen que es una fácil decisión
Pero recuerden donde estuve toda mi vida

SIN ESCAPATORIA

Sin escapatoria me tienes, ante tus ojos negros princesa

ante esa mirada coqueta, ante esa mirada impactante.

Sin escapatoria me tienes cuando ríes, cuando hablas

cuando te muestras como eres tan linda, tan divertida.

Sin escapatoria estoy porque quiero estar contigo,

porque quiero sentir tus caricias porque quiero sentir tu amor.

Sin escapatoria estoy ante ti, ante tu belleza,

porque tú princesa, me tienes atado, sin escapatoria.