La siguiente guía asume que usted es tan tímido que es incapaz de preguntar la hora cualquier persona en la calle. Aplica para un público amplio, pero nos centraremos en aquellos cuya timidez puede generar episodios grandes de ansiedad social.
Comprendo que busque respuestas rápidas, pero no está de mas recordarle que debe tener un reloj con batería siempre. De modo alternativo, puede llevar un teléfono celular, una tablet o cualquier dispositivo electrónico con la hora. Pero usted no llegó hasta esta guía para que se le diga lo evidente.
La primera estrategia es calcular la hora con el color del cielo, puede calcular más o menos si es antes o después del mediodía, luego de esta estimación, podrá calcular otros intervalos, como si es antes o después de las 9 a.m. Esta técnica requiere que usted haya observado, con anterioridad, cómo es el color del cielo a determinada hora en su ciudad en un época del año en particular. Requiere entrenamiento y quién no esté familiarizado puede cometer errores muy grandes, como confundir las 2 a.m. con las 8 p.m., este error es muy común en aquellos despistados que no pueden ni ubicar que día es.
Otra estrategia es ubicar la posición del sol y realizar una estimación de la hora basada en esta y la sombra que pueda generar. Es más fácil de aprender, puede tomar datos durante una semana. Tome como referencia la sombra que realiza un objeto cotidiano con respecto a otro. Por ejemplo, recuerde a qué distancia llega la sombra de un poste a ciertas horas de su interés. Una técnica que yo personalmente uso, es saber qué distancia tiene la sombra de mi cuerpo a diferentes horas del día. Es mas sencilla que la técnica anterior, pero igual requiere práctica.
Conocer su propia rutina le ayudará a tener una mayor comprensión del tiempo. Anote la hora a la que los niños ingresan a la escuela, a qué hora salen, a qué hora abre una tienda en particular que se encuentra en su ruta o si reconoce a alguna persona saliendo de su casa a cierta hora. Las personas de uniforme son una buena referencia, cajeros de banco subiendo al autobús o tomando taxi son mi principal referencia, a ellos nadie les perdona un minuto tarde. Funciona también si anota a qué hora salen del trabajo estos trabajadores, aunque con mayor error de cálculo ya que deben quedarse más tiempo al salir.
El siguiente recurso requiere un poco más que observación. Intente ubicar un reloj en su ruta. Ya sea de una tienda o un supermercado, los relojes deberían ser visibles. Con el auge de dispositivos electrónicos, muchos visualizan la hora en sus teléfonos, acérquese y observe la pantalla, retírese inmediatamente. Muchos padres dan sus teléfonos a sus niños, acérquese rápidamente y vea la hora. Los policías y guardias de seguridad suelen llevar un reloj, puede intentar observarlos también. Puede también hacer una compra y al momento de recibir la boleta electrónica, la hora figurará ahí. Asegúrese de que le den boleta electrónica o su compra será en vano.
Hemos explorado diversos métodos para intentar averiguar la hora, pero si ninguna de estas puede ser aplicada, deberá recurrir al último método: consultar a alguien. En este punto, le pido que respire, tome calma y pare la lectura, de ser necesario, antes de proseguir. Preguntar por la hora no es socialmente mal visto, la respuesta más cortés que recibirá será la hora y una sonrisa. En el peor de los casos, no le responderán. Si no le responden, usted deberá retirarse inmediatamente y de la manera más rápida posible, si la persona no sabe la hora usted deberá decir «gracias» y se retirará calmadamente. Reitero que se dice «gracias» solo por cortesía, no queremos incomodar a nadie. Y si ocurre que la persona le da la hora, usted replica «muchas gracias», sonríe y se retira. Comprendo que pueda generar un desborde de pánico en usted, pero esos breves segundos son necesarios si usted necesita saber la hora. Sobretodo, recuerde, usted es el culpable de eso y todo es su responsabilidad, todo lo mal que pueda sentirse en enteramente culpa suya.
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