Son cinco bailando desnudas,
las cinco cantan,
las cinco brincan,
las cinco lloran,
las cinco rezan.
Bajo la luna de Julio
explotan sus almas,
respiran sus deseos,
se buscan en su infancia.
La tribu llena de púrpura
se busca en sus templos,
llaman a sus guías,
curan a sus niñas.
Cinco cantos,
cinco danzas,
cinco rezos,
para cinco heridas
en el corazón de sus niñas.
Juntas hacen un tejido,
de flores, cera e incienso,
tejen vendas sanadoras,
parches tibios para sus pechos
inflamados de deseo.
Cinco bailando desnudas,
cinco bajo la luna,
cinco en Julio se adornan,
cinco para sus niñas se curan.
– Marcia Castro