Quiero

Suena muy repetitivo pero te volví a soñar, te abrazaba, te tocaba y te besaba, me pertenecías y yo a ti, era justamente todo lo que quiero, toda la felicidad en un sueño.
Pero luego tengo que despertar y no sé ni cómo te llamas, no recuerdo tu rostro, ni tu olor, no sé si existes o no pero aun así me dejas un vacío desolador.
La desesperación se apodera de mi corazón ya que necesito de tu presencia y de tu forma de amarme, necesito de ti.
¿A dónde iré a buscarte?, ¿por quién pregunto?, ¿qué pistas sigo?, ¿o solo existes en mis sueños?, de ser así, no quiero volver a despertar más.
Mi realidad es tan aburrida, desoladora, aún quiero creer que existe el amor y que vendrás por mí, quiero mi historia de amor con un final feliz.
Quiero tropezar contigo por la calle y que nuestros corazones se enganchen para no poder separarnos jamás, quiero que me mires y me abraces.
Solo quiero una caricia y tal vez una vida entera a tu lado, quiero verle el sentido a la vida, a los días de rutina, al porqué de mi existencia.
Quiero un poco de esperanzas y no resignarme a una patética existencia con una vida que no quiero y las cuentas por pagar.
No quiero caer en la monotonía o lo cotidiano de una vida mortal en la que mis problemas son más grandes que mis ganas de vivir.
Imagínate la importancia del amor en la vida de una persona que termina hablando sola y rogando por un golpe de suerte.
Quiero la plenitud y la felicidad completa pero no solamente para mí, quiero compartirla.
Mis sueños son un arma de doble filo ya que me muestran lo que me espera o lo que jamás tendré, benditos sueños que saben muy bien lo que guarda mi corazón.
Bendito corazón que aspira al amor eterno aunque no exista, ingenua mente que imagina escenarios en los que se realizan los sueños.
Ingenua yo que estoy esperando a alguien que jamás vi, que jamás sentí y que probablemente jamás conoceré.

– SS.

Deja un comentario