Por las mañanas le da pereza despertarse, apaga su alarma varias veces y se levanta justo a tiempo.
Se prepara el café y algo de comer, la mayoría de las veces se toma su tiempo en alistarse.
Coge sus cosas y sale a enfrentar su rutina, a veces olvida las llaves aunque ella recuerda todo siempre.
Va al trabajo, se lleva bien con todos pero hay días en que nadie la aguanta; es muy profesional.
En el amor ahora ella no piensa, pero le gusta las películas románticas al igual que las canciones.
Y siempre piensa que le gustaría conocer a alguien que la ame como se merece.
De hecho que no es nada perfecta, como todos, tiene días malos y buenos, comete errores y puede ser orgullosa.
En los días fríos le da pereza bañarse o tan solo levantarse, no hace ejercicio o a veces sí.
Todo depende de su estado de humor, come lo que le plazca sin pensar en que engordará o no.
No le gusta mucho el agua, casi no la toma pero sí la gaseosa, aunque también se cuida de eso.
Es alguien que no suele juzgar, no le importa lo que digan los demás y es auténtica.
Se ama a sí misma, ama su delgado cuerpo con pocas caderas y busto, su pelo enredado y rebelde.
Ama su difícil carácter, su personalidad, sus pensamientos, sus ideas, ama la mujer en la que se convirtió.
Recuerda todos los tropiezos que tuvo en la vida, los errores, los aciertos, triunfos y todo lo que aprendió de eso.
Se hace responsable de sus acciones y si hay que enmendar algo, también lo hace.
Cuando está sola, le gusta cantar, por las noches llorar y recordar las cosas que no salieron como ella quiso.
A veces, también se siente desdichada y añora tener otra vida, cambiar de aires.
Cuando tiene problemas, piensa en ellos toda la noche, botando todas las sábanas y las almohadas.
Aunque sabe que eso de nada servirá, también finge estar feliz cuando no lo está.
Una mujer de verdad, con defectos y virtudes, con secretos guardados, con esperanzas, ilusiones y metas.
Quiere ser exitosa, feliz, próspera profesionalmente, pero también ser prioridad, amada, deseada, extrañada por un hombre que valore todo lo que es ella.
En algún momento de su vida, soñó con el príncipe azul, alguien perfecto, que adivinara todo lo que ella podría necesitar.
Pero conforme iba madurando, se dio cuenta que al igual que ella, solo hay hombres de carne y hueso.
Que también tienen virtudes y defectos, entonces, lo que busca ahora es lealtad, respeto, confianza, paciencia.
Toda la paciencia que ella no tiene. No la media naranja o el amor de su vida, ella quiere su complemento.
Sabe que llegado el momento, deberá dar todo de sí para que su concepto de familia funcione.
Así es ella, alguien que en su momento de ira, puede mandarte al carajo o, en su momento de felicidad, puede amarte.
Es una mujer que también tiene los pantalones bien puestos y si le toca triunfar sola, lo hace.
Le tiene miedo a la muerte, al olvido, al desprecio, pero jamás a la vida que le tocó vivir.
– SS.