Mujer de chocolate
con boca de frutilla
y crema en las mejillas,
te soñó Modigliani
en sus noches de vino
con auroras de lata,
bajo las luces flacas
de Santa Fé y Maipú.
Dame besos de whisky
con tu lengua que encanta,
caricias de plumero
y promesas de harina,
en la tarde de bronce
de mi banco de plaza:
las fotos de mis sueños
caminan hacia vos.
– Amadeo Gravino