Bicentenario

Hoy desperté con un sueño palpitando en mi pecho,
Un sueño de libertad, pero de libertad en serio.
Hoy, que se alzan las masas,
Y que el cielo clarea,
Hoy que se juntaron los de abajo y los de atrás.
¡Hoy! el paraíso nos espera.

Ya escucharon el inicio del cambio,
No es momento de bajar los brazos,
Son los de arriba los que están temblando,
La fuerza que mueve el mundo,
Es la fuerza del mozo, de la vendedora,
De la mano de obra,
Es la fuerza del proletariado.

No te quedes callado,
Si te vas al cumplir tus horas,
No es falta de compromiso,
Es por lo que te están pagando.
No te hace un favor el que te está contratando,
Las horas extra se pagan,
No pidas lo que la ley te ha otorgado.

Optemos por el cambio,
Equilibrio entre el pago y lo que hago,
Por tiempo para distraer la mente,
Por un café, un libro o un estadio.
No hay superiores cuando la cooperación dirige al estado.
Optemos por el cambio afuera,
Porque por dentro ya está cambiando.
Todavía hay mucho por hacer hermanas y hermanos.

– César Salizar

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