Digna rabia

El silencio es profundo, pero amo las alturas
No conocía el rostro de mi patria,
Decidí ahogarme fausto entre miles de
letras y mucho estruendo indignado
Así te conocí, con abundante brío y valía

¡Atención! ahora si te escucharán gritar
Entonces se largó aquel complejo entumecimiento mental en algunos
No es un sueño, no puedo escapar
Seres contagiados de indignación solo quieren avanzar
¡Qué tristeza!
No puedes aplacar con escupitajos a un pueblo ardiendo

Las heridas expuestas solo dan paso libre a el eco de nuestros antepasados
Mientras el festejo y la marinera descosen nuestros miedos
Cada minuto se eleva el apetito de respeto y sed de derechos
de innumerables seres políticos, en su mayoría jóvenes.

– Boris G.

Deja un comentario