Otro de ella

Y es probable
            Muerte
que haya nacido el universo
pereciendo en tus manos.
Que tu labor sea
la de construir moradas
infinitas
con ladrillos contados.
Y así rehaces el barro
de cada bloque desmoronado
de cada sol que arroja sus entrañas
al cosmos,
así levantas cada luna
y cada corazón que la mira
sin tregua ni descanso.

– Ricardo Niño

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