Náufrago citadino
Sé que pasas
Que subsistes
Y que extrañas el anochecer
En tu mansedumbre
Y que avanzas
Cual Quijote humeante
En busca de nueve monstruos azules
Que nutran tus demonios
Sin tanta súplica ya ahogada
Ávido de luz crepuscular
Y que en días como estos
Iluminados
Odias
En silencio
A solas con tus sanchos
Rosinando tus rabias
Y que te obnubilas
Con tanta realidad que podríamos cortar el aire
Alrededor de ti
Sin más que el ruido
De tu dicha eviterna.
– Ernesto Muro