Ser centinela a tus espaldas.
No me sirve de nada, al menos si fuese.
Conocer los peligros que cruzan tus pasos
Y los sonidos de las hojas secas en invierno.
Brillos en mi ocaso, señales en mi sueños.
Las brujas recorren el páramo cuando el sol descansa entre tus montes.
Mi espada no desenvaina, esperando el momento preciso de apuñalarme una, otra y otra vez, cada una más profunda que la anterior.
Tu sombra sigue caminando por una senda de luz tan hermosa como tu propia existencia.
No puedo dejar éste lugar, o quizá sí.
Necesito dejar de pensar en ti, o quizás no.
En este mundo que preparé en mi cabeza,
mi realidad es más ligera.
Sé que esto me está destruyendo,
pero me siento feliz.
Si me dieras un segundo,
te daría mi vida entera.
– Chopper