Breve muerte

(I)
En un principio soñarte todos los días
Era una penitencia desgarradora para mi mente
Levantándome con una angustia que dolía
Y que no mitigaba con nada constantemente

Era tan anuente
Que comencé sin medrana alguna a hacerle frente
Ya preso del inconsciente
Empecé a charlar contigo en una acción antepresente

¡Ahí!, dueña de un ser endeble
Te llenas de conmiseración para al fin poder responderme
¡Así!, siendo tan consciente
Soporto la rumiación mental esperando la noche pacientemente.

(II)
Sin titubear,
Queriendo ser consecuente
Me acuesto cual infante a soñarte nuevamente

Sin demorar,
El soñarte para poder verte
Se volvía una oportunidad para acogerte en mi presente

Sin despertar,
Tu llegada es esperada devotamente
Ya acostado estamos los dos frente a frente

Mis memorias te hacen interactuar,
¡No me quiero levantar!, pareces tú realmente
¡Déjenme acá!, soy feliz aceptando esta breve muerte.

– Diego Nuñez

Deja un comentario