QUERIDA SOLEDAD:
¡Oh querida Soledad!
¿Cómo estás? Tiempo que no sé de ti ¿Cómo están por allá? ¿Todo bien?
Me alegra saber de ti, aquí… aquí pues los días son tranquilos pero todo pasa lento y aunque quiera MATAR el tiempo haciendo actividades, es igual. No puedo adelantar el tiempo, pero, jaja me alegro de que hayas llegado para hacerme compañía, la verdad que mi otra compañera no me cae muy bien, su nombre es ANSIEDAD y si o si tiene que hacer una actividad sino UYUYUY la que se puede armar, mejor no te cuento, contigo en cambio puedo estar en SILENCIO, sentado en una esquina de mi cama, pensando en cosas del pasado que aún me acongoja de vez en cuando.
Ese es tema para otra noche de conversaciones contigo Soledad; un gusto que me acompañes sin embargo tengo algo que decirte, sueles hacerme daño, no físicamente, no ¡Claro que no!
Sino interiormente me destrozas… con… dudas, supuestos y uno que otro pensamiento malo.
Lo olvidaba, es hora de descansar ¿Verdad? QUE TONTO FUI al pensar que te quedarías un poco más de tiempo conmigo, pero Hipnos y Morfeo exigen mi presencia inmediata, bueno hasta otra noche Soledad.¡ADIOS!
Oh querida Soledad…
– Arhon C. Noa