Mis uñas están clavadas en mis palmas
no me tranquilices
o terminarás con mis gritos desollando tu sonrisa,
no volverás a verme.
Fuego furioso en mis ojos
es mi alma mostrando cuanto te odio
no me dejas ser feliz a tu lado
no seré feliz en algún lado.
Fuego furioso en mi cama,
de la que te olvidaste que es nido
y lo convertiste en una fiesta ruidosa
de compromiso y rutina.
Fuego furioso en las esquinas de las calles
que ya no son recuerdos de besos
es concreto insignificante y aburrido,
es la posada de la basura.
– Anónimo
me gustaron tus palabras
saludos
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