«Romance de guitarrero,
pasa su vida cantando.
Canta penas ajenas,
olvida sus alegrías» [Romance de guitarrero – Huayno]
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Se han marchado
los cabellos de la noche.
La imagen roja de la piel cortada ha fenecido
y se ha esparcido en la vigilia,
ya no está el espejo de los crímenes
mostrándonos la muerte tantas veces repetida,
ya no nos vemos caminando ajenos.
Se posa el pajarito que ha vencido al infierno,
tiene su pico de brasa
y su canto quema,
se acerca a la ventana y se pronuncia,
entona unas palabras viejas
que discurren como sangre,
se limpia el plumaje.
Su alma surge de los puquios milenarios,
de las cumbres incendiarias,
su nombre es fuego y es relámpago,
distancia y rebeldía,
ha venido por la ruta
que nos lleva a todos los caminos.