Alguna vez me preguntaron si sentía mariposas cuando me enamoraba, pues mariposas no, porque cuando estoy enamorado siento algo mucho más fuerte. He sentido como si me estuviera dando un ataque al corazón.
No te voy a mentir, cuando me he enamorado de una chica, he sentido al tiempo pasar tan lento como si cada segundo fuera un siglo y estuviera atrapado en miel.
Al verla, he notado que todo a mi alrededor se volvía borroso y lo único perfecto era su rostro, con esa sonrisa, la cual me tenía cautivo.
Mis pupilas se dilataron tanto que podías ver su reflejo en ellas como si se tratara de un espejo.
Mi respiración se volvía inestable, como si mis pulmones quisieran tomar todo el aire que estaba cerca a ella.
Mi corazón latiendo a mil pulsaciones por minuto pero al mismo tiempo mi mente completamente en paz, pensando únicamente en ella.
Pero no solo sentía eso, si no que comencé a sentirme nervioso y relajado al mismo tiempo cuando ella estaba cerca de mí.
Mi corazón parecía que se saldría de mi pecho por sus palpitaciones.
Incluso, los días en que me sentía completamente devastado o hastiado, comenzaban a mejorar solo con pensar en ella.
Sentía mariposas cada vez que recibía la notificación de un mensaje de ella.
Sentía mariposas cada vez que veía una de sus fotos.
Sentía mariposas cada vez que hablaba con ella.
Sentía mariposas cada vez que escuchaba su voz.
Cuánto me hubiera gustado decirle esto cuando aún estaba conmigo.
Pero nunca tuve el valor para expresarme.
Así que espero que algún día lea esto y sepa que todo esto sentía cuando estaba a su lado.