Inicia la coartada final del destino,
la sinrazón de los ópalos perennes,
inicia la primera vez de los adioses,
inicia todo aparentemente .
*
Para qué habría que desmontar la ventana
si la luz de tu presencia es un fantasma,
para qué habría que cuidar los vasos,
el sol y los licores?
*
Antes del amor
vive la resaca,
antes de la sombra,
tu cuerpo.
*
Para qué contemplar el verbo,
después del dolor
y tu ausencia .
*
Para qué.