Todos duermen mejor,
cuando saben que el amor es de ellos.
Pero el amor siempre fue así,
todo fue más significativo,
cuando luchaba por ti.
Dicen que perdí mi vida,
aquel día de tu partida,
amaste a un hombre;
que sufrió demasiadas pérdidas en su vida,
ningún ser humano debería padecer tal dolor,
no quiero que otros lo experimenten;
y mucho menos tú.
No debiera gritar si pretendo hablar de amor,
si amamos a aquello que nos ama,
de seguro nadie sentiría miedo, ¿verdad?
Sí, lo intrínseco de nosotros,
la esencia de cierto vacío,
los resplandores de colores,
brillos de miradas cegadoras,
corazones dorados envueltos en acero.
En esta vida todos me han dado algo,
nadie perdió todo por completo,
aún hay mucho que debo proteger,
eventualmente salvar,
corazones, sonrisas y miradas,
hasta convertirme en cenizas blancas.