Querida tú

Querida tú,

sé que a veces
(solo a veces),
me recuerdas

entre desvelos
y melancolía.

Sé que lo haces
sin cariño
ni añoranza.

Tal vez
(solo tal vez)
tu día no sea propicio para este momento
ni el momento sea el indicado
para hoy.

Pero sabes bien
que lo nuestro
tampoco lo fue.

Sé, también, que sigues aquí,
llevándome de la mano
por aquellos lugares
que yo he de evocar.

A veces, tus alas no encuentran vuelo
y otras, mis ojos te reverberan.

El frío
no es más
un suave palpitar en las cortinas.

La noche
siempre será
el manto tejido en soledad.

Tú y yo,
un par de corazones
apagados en la berma.

Y las fresas…
esas malditas fresas.

Lo sabes, amor.

Sabes que a veces
(solo a veces)
me recuerdas

sin querer recordar.

Deja un comentario