Entre nosotros, tú y yo y este cielo,
el amor es el océano en el que navego,
el aire que respiro,
sobre vendrá el miedo briosamente,
cuando me haya inundado,
dominaré mi miedo fuertemente.
El miedo no me alcanzará,
ni en gotas de cielo,
ni en rocíos fríos del amanecer,
ni en rayos de sol,
esos rayos crueles de medio día;
sentiré la fortaleza,
el desborde del corazón,
la capacidad de sentir amor.
¿Y si supiera dónde estás?
De rosas cubriría las puertas de tu hogar.
Tenía tantas ganas de volar,
ser arrastrado por el mar,
¡PERO TE VOY A RESCATAR!
No me importa que no me reconocieras,
esta vez yo te reconocí primero,
entre lunas y desiertos,
como el farol del mar a medianoche,
en estrellas brillantes de caminos,
esta vez, seré yo quien te espere,
antes de escribir en el aire,
el último verso para ti.