Jirón penumbra

En la mirada de las aves polvorientas vi caer toda su tristeza,

por las calles de viejos pasos y fantasmas vivos.

En el jirón de todos los muertos se detiene y compra el pan, como siempre,

después de la supuesta carrera de la vida,

después del orden reflejado en un cristal de cien años,

presto a la ruptura

como si de barros secos se tratara,

como si al final de pasada la luz

los sueños valiesen

lo que dos o tres panes.

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