Entonces,
me lanzo a tu mirada
y en la caída veo
besos y caricias.
Desciendo como una pluma
caigo en el lunar sobre tus labios
dame un beso, por favor.
No vine a molestar,
no vine a llorar
pongo mi corazón en la mesa
ya nada tengo por perder.
Extenderé mi mano
en signo de amistad
se congelará en esta noche
y mi piel rajada te extrañará.
Hoy, me siento sin cariño
a estas alturas del amor
todo he perdido.
Adiós, no te vayas, por favor.