– ¿Admiras las estrellas en el cielo?
– No, solo las flores a mis pies.
– ¿Es verdad? Soñabas florecer,
¿no es así?
– No hablar sobre algo es lo mismo que mentir ¿no?
Lo que duela menos, entonces diré que no.
– Uno de los mayores desafíos,
siempre será lidiar con las decepciones.
– Si es así, yo volveré antes que comience a nevar.
Después de todo, te encontraré a mi manera.
Más allá de la soledad violeta que ya conozco,
en los jardines de notas silenciosas.
Ya no me sentiré solo y tonto,
ya no habrán cartas mal escritas,
pues de seguro me encontrarás en el viento,
entonces volveré antes que comience a nevar.
Antes que la última violeta muera,
no se ahogará mi voz en silencio,
mis palmas sentirán el frío,
cuando baje la colina,
se entumecerá mi voz,
al horizonte con la brisa en mi rostro.
Llegaré a ti, al campo gris,
cerca de los árboles,
al camino de piedras,
a orillas del río
y floreceremos antes que comience a nevar.