Gritar tu nombre en mis sueños, es mi consuelo.
Gritar tu nombre desde el fondo de mi corazón
en este exilio que vivo lejos de ti.
Gritar tu nombre una y mil veces, sin saber si algún día volverás a mí.
Gritar tu nombre es lo único que hago para sentir que aún estoy vivo y que debo luchar por que mis gritos lleguen hasta ti.
Grito tu nombre entre la lluvia que cae, para que esta me acaricie como si tú lo hicieras y así me consueles de esta tristeza que vive mi corazón por tu ausencia.
Grito tu nombre deseando que el día que estemos frente a frente tú me digas que escuchaste mis susurros de amor llamándote como tú me llamabas a mí con el corazón.