Quería verte, por eso pensé en ti
quería admirarte, por eso vi a las estrellas
pues la otra noche me acordé de ti y de tu belleza.
De tu mirada intensa, de tus ojos bonitos y de esa sonrisa
amplia de alegría, amplia de locura.
De esa forma de hablar, de esos gestitos hipnotizantes,
de esa delicadeza tan tuya, más que ninguna otra, más que nadie.
Mañana quedré verte de nuevo y pensaré en ti
quedré admirarte por eso volveré a mirar las estrellas
pues de seguro de nuevo me acordaré de ti y de tu belleza.