Cifrado

Mientras los huesos se acobardan del frío y de la vida

he querido señalarte,

ver cómo de lejos pasas por estas líneas sin poder notarme

pero consciente de cada uno de mis dedos

en cada una de las frías teclas

que tampoco saben de mí,

tan poco realmente.

Entiendo que no son posibles los designios

pero hay fantasmas que se encaprichan al azar, lo juro.

Lo juro por la flama tenue que aparenta tu labio,

porque tu voz ajena compite con la mía ausente,

porque a la larga, pasado el café,

la sed no nos distancia.

Aunque tarde tengamos lugar tras la capitulación de la piel:

No te lo repito porque no hace falta:

Ineludibles cáscaras que se marchitan:

Elementos livianos que integran la nada.

Deja un comentario