Algún día me iré de casa, y no volveré. Te dirán que me fui de viaje o que estoy con tu abuela. No es cierto. Quiero que sepas que nada de eso es cierto.
Me iré de casa y de pronto recordarán todas las cosas buenas que hice, me glorificarán y contarán anécdotas graciosas. Pero yo solo soy un persona como todas, que puede amar con mucha pasión, y también puedo ser un hijo de puta capaz de lastimar sin pensar en las consecuencias. Puedo ayudar sin esperar nada a cambio, y lo he hecho muchas veces, Puedo ser un resentido y gritar solo con la intensión de herir, y lo he hecho muchas veces. Sin embargo, cuando me vaya de casa, no habrá tonalidades en mis acciones, si no un «fue muy bueno».
Me iré de casa, y me vas a extrañar. Van a consolarte con cuentos y mentiras, consejos y basura que tú elegirás escuchar o no. Vas a consolarte y no sé como, si buscando amor encubierto de pasión en lugares poco iluminados, o en la toxicidad de lo que sea tu sustancia favorita. Tal vez vayas a consolarte contándote historias de fantasía de las que tú bien sabes me burlaría.
Me iré de casa, será una sorpresa. Hablarás con mis amigos y conocidos de los que nunca te he hablado. Te ofrecerán su apoyo cuando en realidad olvidarán de lo sucedido a los 4 o 5 días. No esperes que te apoyen. No esperes que alguien te ayude. Lo único que espero para ese día, es que hayas aprendido a estar sin mí. Yo ya no estaré, pero tu puedes hacer todo mejor yo. Confío en tí.
Para A.A.