Pensábamos que el mundo era blanco y negro. Ese era el tácito acuerdo que nos inculcaron desde niños. El mundo no era blanco y negro, existe una gran gama de colores de los que nunca me había enterado. Rojos, violetas y celestes por calle, proclamando el amor en un bello festival de música y algarabía. Morados, azules y verdes corriendo por las calles, tan libres y felices que puso de mal humor a los blancos y negros. Blancos y negros proclamaban que la libertad era el eje de sus vidas, pero veían un violeta para empezar a juzgarlo. Los llamaron cobardes, y les crearon estereotipos y prejuicios. Los encarcelaros y mutilaron, los adormecieron y anestesiaron, mas nunca pudieron despintarlos. Ellos siguieron iluminando la vida tuya y la vida mía. Resulta ser que son amigos, hijos y hermanos. Resulta ser que son madres, artistas y doctoras. Resulta ser, al final de cuentas, que son los colores los que dan vida a tu pobre existencia bicolor.
Los han estigmatizado, pero ellos han decidido hacer un carnaval de música y bailes, entonces les dijeron bulliciosos y escandalosos. Los han golpeado hasta la muerte, y ellos han salido a gritar por sus vidas, entonces los quemaron y quisieron convertirlos en cenizas. Los abandonaron quienes se suponía debían amarlos, y ellos se juntaron para ser el arcoiris en la devastación.
Al final, llegará el día en que el color será tan normal y podremos abrazarnos. Gracias.