De tiempos en que la mente desea olvidar, de las sendas del pasado turbulento.
Camino lejos del sol, de una tierra natal donde sólo se oía llorar; las lágrimas fueron compañeras en fríos sordos.
Ya no importa de donde partí, ya no era lugar para mí.
Lejos del horizonte gris, que me hablaba tras de mí.
De un largo camino sin mirar atrás, caminando rápido para poder perderme.
Intenté fingir calma, para no olvidar los pedazos de corazón que desaparecían en el suelo entre mis huellas.
Y el destino me trajo hasta aquí, tierra del sol antiguo, tierra de los pasados montañosos llenos de libertad.
De las constelaciones autóctonas, de sangre ardiente nativa, de nubes blancas, de cielos azules y grises.
Tierra querida a la cual llamar hogar, en que se envolvió mi ser entero de esperanza.
Sintiendo que los fantasmas de nuestro pasado se fueron para no regresar.
Me darás a la mujer amada que llene su corazón de mí. Me darás calor en nuevos brazos que de niño soñé. Me darás amor y abrigo que nunca conocí. Me darás nuevos besos y todo aquello que añoré. Me darás paz de los viejos olvidos a orillas de tus ríos sagrados.
La inspiración me trajo hasta aquí y por amor yo espero aquí. ¡Sí! ya estoy por fin en casa.