Lo sagrado de la virginidad
profanado en una noche con el amante,
desafiando la pureza del cuerpo
con manchas de semen en el pecho.
Lo sagrado de la masculinidad
desafiado por tus ardientes deseos
de otro hombre detrás tuyo
cumpliendo el rol que te dijeron que era tuyo.
Lo sagrado de la patria
se queda como una mierda
cuando aprendiste historia
y tu bandera es una tela.
Lo sagrado de la vida
se desvanece cuando pudiste tomar una decisión
sobre tu cuerpo
y tu propio destino.
Lo sagrado se vuelve normal,
y tu vida está automatizada
eres un ave que cree ser libre
encerrado en barrotes de prejuicios.
Ojala podamos profanar lo sagrado
y caminar agarrados de la mano.