¿Qué importa el amor en estos tiempo? Ya no vale nada a estas alturas de la vida. Hemos transformado al amor en el soma de los adolescentes, termina cuando encuentras tu primer trabajo formal o cuando sabes que tu cansancio ha podido mas que tu pasión. El amor se ha muerto en las gradas que suben a tu apartamento, se ha muerto cogiéndose de las barandas de las gradas, y en sus manos tiene una botella de licor barato porque es lo aprendió a tomar. El amor se ha muerto y su pútrido cadáver es rodeado por los inquilinos del edificio mal iluminado, lo esquivan y pasan rápido para evitar su olor. Si el amor se ha muerto, queda un espacio en su apartamento para alquilar, quedan sus cosas que podemos vender o regalar.
Una tarde te darás cuenta que tu amor ha muerto, y no podrás enterrarlo. Verás como se pudre día a día en las gradas de tu casa. El día que venga el fiscal a autorizar el recojo del cuerpo no vas a derramar ni una sola lágrima, regresarás a casa, a trabajar porque el plazo del proyecto termina la próxima semana.
Llegará el fin de semana sin actividades que tanto esperabas, despertarás tarde y tomarás un desayuno que tiene sabor a almuerzo. Irás al cementerio a visitar al amor que se murió, le dejarás dos flores cualquiera y nunca más sabrás que pasó. Tomarás una siesta, tal vez para acompañarlo.