He caminado toda la vida por estas frías calles,
y por primera vez siento miedo
recorre mi rostro
como frío viento de invierno.
Mi última sonrisa se encuentra en tu cartera,
junto a un gastado labial y envolturas de galletas
se merece ese lugar
como cualquier cosa al fondo sin hallar.
Estaré temblando bajo las luces amarillas
intoxicado y desubicado por primera vez,
déjenme sufrir que a nadie estoy fastidiando
podré estar tan solo llorando.
Mi falta de sonrisa será acompañada de elegancia
una corbata cualquiera para mi cuello
y la alta rama de un árbol en otro lado,
gracias, y me fui sin sonrisa.